Recursos de Psicología y Educación

¿Cómo elegir universidad? ¿Educación profesional o capacitación especializada?

Publicado: Abr 9, 07 │ Categorías: Artículos3 Comentarios
  • Rubén Edel Navarro
    Sociedad Mexicana de Psicología
    Veracruz, México



Se brinda estrategias metodológicas para analizar y evaluar la información de cada universidad en función de 10 variables o indicadores necesarios para que los jóvenes tengan criterios para la “toma de decisión” sobre qué universidad elegir para su formación profesional.

La necesidad de una mejor calidad de vida y el deseo de superación personal impulsan a miles de jóvenes a visualizar  la universidad como una alternativa atractiva para lograr sus anhelos. Al estudiante de educación media superior en nuestro país, México, al concluir con su formación académica e intentar cristalizar sus habilidades e intereses a través de una profesión, se le presenta una situación crítica durante la etapa adolescente de su vida, en la que se le exige, o en el mejor de los casos, se le plantea como problema, tomar una “decisión” acerca de qué universidad elegir para continuar con su formación profesional y personal. Y es precisamente esa “toma de decisión” lo que fundamenta la presente reflexión y la estrategia que se propone para que los jóvenes puedan abordarla.

Partimos de que una “decisión” tomada “sin información” es una alternativa de muy alto riesgo, en otras palabras, elegir una universidad sin tener información confiable es una inversión de tiempo, dinero y esfuerzo que no redituará en el futuro, de acuerdo con los propósitos originales de superación y calidad. Pero, ¿qué debemos entender por información confiable? Nos referimos a que la información que se recibe de las universidades por cualquier medio: prensa, televisión, radio, medios electrónicos, Internet, trípticos, perfiles de carrera, publicidad en espacios abiertos, etc., permita al estudiante verificar la veracidad de su contenido.

A manera de ejemplo podemos citar que cuando solicitamos los servicios de cualquier profesional  y sentimos la necesidad de saber exactamente en qué manos estamos, le pedimos ver su título, cédula profesional, certificaciones o cualquier otro documento que lo acreditan como un profesional cualificado, lo que resulta ser una práctica sin mayor obstáculo que, además, nos permite tener certidumbre y confianza en el servicio que solicitamos.

De igual manera, es deseable que al momento de elegir alguna universidad, independientemente de conocer la descripción de sus acreditaciones, exista la posibilidad de verificarlas sin ningún contratiempo. En este sentido, es probable que uno de los primeros indicadores en que pensemos, en el caso de decidir por una universidad privada, se refiera al RVOE (siglas del Registro de Validez Oficial de Estudios), lo que evidentemente resulta “válido”, pero no completamente confiable como único referente para tomar la decisión de ingresar en la universidad; basta recordar que en los años 80 el RVOE de la educación superior fue transferido de la Secretaría de Educación Pública Federal a las oficinas estatales, lo que generó la multiplicación de universidades privadas. El incremento, lamentablemente, podemos verificarlo sólo en cantidad mas no en calidad educativa. Lo anterior se sustenta en la producción de conocimiento que aportan las universidades, tanto públicas como privadas, al acervo de conocimiento científico de nuestro estado y país, lo cual puede verificarse fácilmente al visualizar los intereses de la universidad por hacer investigación o por desarrollar investigadores en sus egresados y que sirve al futuro universitario como un indicador para su elección.

De acuerdo con lo anterior, podemos establecer que la decisión del estudiante debe ser sistemática, deliberada, consciente, es decir, debe contar con una estrategia clara y no sólo fundamentarse en las referencias de las universidades que ofrecen por medio de “maestrías (másteres, como algunas anuncian ) o  doctorados” o que tienen convenio con la “Serengeti University o Institute of Tucmundú”, que por ser del extranjero, erróneamente se piensa que tienen un valor especial, lo cual, en caso de ser congruente y confiable con la realidad, tendría también que valorarse su impacto en el futuro laboral del estudiante, en virtud de hacer transferencia del conocimiento y competencias adquiridas en el desarrollo de su región.

En síntesis, ¿cuál sería la estrategia para elegir universidad? A continuación se presentan otros indicadores que permitirán tomar una decisión más racional al respecto. Se recomienda analizar la información de cada universidad en función de las variables o indicadores que se presentan; posteriormente, ha de hacerse una tabla comparativa en donde se evalúen las diferentes opciones de universidad que el estudiante contempla. Aquella institución de educación superior que cubra la mayor parte de estas expectativas será la mejor alternativa a elegir y, por tanto, la mejor decisión de nuestros futuros profesionales.

Algunos indicadores o variables

1. Número de maestros de planta por alumno

Nos referimos al número de maestros que permanecen de tiempo completo en las universidades, lo que posibilita al alumno entablar un contacto en espacios extraclase para recibir asesoría y orientación. Si la institución cuenta con un buen número de maestros de planta, existe una mayor probabilidad de que realice actividades de investigación. En contraste, podemos ver que existen universidades que sólo contratan profesores auxiliares o de cátedra que sólo asisten a la institución, dan su clase y se retiran, lo que imposibilita desarrollar un espacio y un clima significativo para el proceso de enseñanza aprendizaje.

2. Revisión periódica curricular

La universidad debe ofrecer educación profesional, lo que puede corroborarse con la amplitud de temas en sus planes y programas, así como con la revisión periódica de los mismos, la cual generalmente debe darse cada 4 o 5 años para su actualización. En contraparte, existe la formación específica en un solo ámbito del conocimiento, que sería propio de aquellas universidades interesadas en brindar sólo capacitación especializada, así como la posibilidad de presentar programas obsoletos debido a la amplia periodicidad para llevar a cabo sus revisiones.

3. Calificación mínima aprobatoria

Si la persona es percibida como cliente en lugar de alumno, la universidad va a proporcionar todas las posibilidades para que el estudiante no pase ninguna dificultad para acreditar sus materias, se le dará la posibilidad de aprobar con la mínima calificación, o se le dará la posibilidad de presentar exámenes de segunda, tercera, cuarta o “n” oportunidad. En otras palabras, siempre habrá una posibilidad administrativa para que el alumno apruebe. Por lo contrario, existen instituciones de educación superior donde  la calificación mínima aprobatoria es 7  (u 8, inclusive) y no existen segundas oportunidades para la acreditación. Este indicador refleja el nivel de exigencia de la universidad.

4. Preparación académica de los profesores

Los grados académicos con los que cuente el cuerpo de profesores hablan de la capacidad de dominio de sus asignaturas. El estudiante puede solicitar, en primera instancia, el porcentaje de los maestros que cuentan con maestrías y doctorados, así como también conocer las instituciones que acreditan sus estudios.

5. Programas de capacitación docente

El número de horas que anualmente dedican los profesores a capacitarse en su especialidad y en el desarrollo de habilidades docentes es un indicar eficaz de la calidad educativa.

6. Cumplimiento de programas de estudio

Los días laborables del calendario escolar y el nivel de ausentismo de sus profesores pueden servir de guía para evaluar esta variable.

7. Certificaciones de calidad

Las universidades, independientemente de presentar sus RVOE, deben demostrar estar acreditadas por organismos que regulan la calidad educativa en nuestro país: ANUIES (Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior), FIMPES (Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior), por citar algunas.

8. Instalaciones

Todos los espacios en la universidad que permitan llevar a cabo actividades prácticas a los alumnos (laboratorios, bibliotecas, centros de cómputo, talleres, etc.) son reflejo del futuro desarrollo de competencias profesionales de sus alumnos.

9. Colegiatura

En esta variable, generalmente, el único referente que se toma para comparar universidades son los costos de sus inscripciones y colegiaturas; sin embargo, el compromiso social de la universidad es otro de sus elementos y que se verá reflejado en la diversidad de sus programas de becas, lo que permite que los alumnos con obstáculos económicos puedan lograr sus objetivos educativos.

10. Grados académicos que ofrece

El tipo de grados que ofrece la universidad es un indicador de la excelencia académica de la institución, no obstante, es muy importante verificar la congruencia entre los programas educativos que oferta (licenciaturas, maestrías, doctorados, postdoctorados, etc.), las certificaciones que presenta para poder impartirlos y la trayectoria académica del cuerpo docente que participa en ellos.

Les deseo el mejor de los éxitos en su decisión.


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    Para citar este artículo:
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    Edel, R. (2007, 9 de abril ). ¿Cómo elegir universidad? ¿Educación profesional o capacitación especializada?. PsicoPediaHoy, 9(7). Disponible en:http://psicopediahoy.com/como-elegir-universidad/
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3 Comentarios a: ¿Cómo elegir universidad? ¿Educación profesional o capacitación especializada?

  1. silvia pacheco dice:

    Estoy de acuerdo con todo lo anterior, ya que es una decisión trascendental en la vida de nuestros estudiantes y desgraciadamente los programas de estudio no incluyen una efectiva orientación vocacional.

  2. Carlos Eduardo Salcedo dice:

    La univerisad es la base de la proyección profesional del individuo, los cimientos de su preparación. Y esa preparación, esa formación han de ser para la vida. No estoy de acuerdo con las universidades que se dedican a preparar “especialistas”, cayendo en el juego de confundirse con una educación técnica basada en la información. La universidad ha de preparar seres integrales, capaces de visualizar el mundo desde diferentes perspectivas y no desde una sola. He ahpi su misión.

  3. Ruth Francees dice:

    El hacer una investigación de la universidad elegida es de suma importancia, el estudiante puede haber escogido su carrera, basados en sus criterios personales, estos solos florecerán dependiendo de la calidad de la enseñanza que este reciba.

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