Recursos de Psicología y Educación

Una mirada del ejercicio de la paternidad en familias cubanas

Publicado: May 12, 11 │ Categorías: ArtículosSin Comentarios
  • Anais Angela Chapelli Méndez
    Universidad de Las Tunas
    Las Tunas, Cuba



El estudio caracteriza el rol paterno en familias monoparentales. Permite conocer y analizar el desempeño del rol paterno y sus significados. Ofrece pistas para la orientación de poblaciones con demandas y malestares asociados a la paternidad en condiciones de monoparentalidad.

RESUMEN

El estudio del rol paterno en condiciones de monoparentalidad es un tema socialmente nuevo y con insuficiente abordaje teórico pues muestra una realidad distinta; en algunas comunidades, el papel de jefes de hogar monoparentales son desempeñados por hombres. Entonces, por estas dos razones urge impulsar estudios en los que se caracterice el rol paterno, así como las contradicciones que lo sostienen en este tipo de familias y que, igualmente, permitan conocer la dinámica familiar en condiciones de monoparentalidad. Es por ello que nos planteamos como objetivo general de nuestro estudio: caracterizar el rol paterno en familias monoparentales.

Los resultados aportan información en torno a los elementos más importantes que caracterizan el desempeño y el imaginario individual del rol paterno en familias monoparentales. El análisis de estos aspectos y las conclusiones finales del trabajo dieron  respuesta al problema y los objetivos planteados.

Palabras clave: Familia, rol paterno, imaginario individual, dinámica familiar.

Contexto

En la actualidad podemos encontrarnos ante diferentes tipos de familia, tomando como criterio de clasificación su estructura: familias reconstituidas, familias nucleares (compuestas por parejas heterosexuales u homosexuales) con hijos o no, familias extensas (en las que conviven más de dos generaciones), familias ampliadas y familias monoparentales. En cuanto a este último tipo de  familia, se ha venido mostrando que la mayoría de hogares monoparentales están encabezados por mujeres.

No obstante, en los últimos años esta situación adquiere nuevos matices, pues están emergiendo familias monoparentales encabezadas por hombres, siendo un nuevo fenómeno en el contexto cubano. Su  extensión está asociada a diversas razones entre las que se encuentran: abandono del  hogar de la figura materna, viudez, salida de la madre por misiones internacionalistas, etc. (Chapelli Méndez, 2007).

El tratamiento de la figura paterna y su importancia no se ha consolidado teóricamente. En nuestro país, aunque se ha estudiado la familia y se ha tocado el tema de la paternidad, los estudios acerca del rol paterno, principalmente enfocados desde la óptica del propio hombre, han sido escasos. Es a partir de finales de 1980 y la década de los 90 que se realizan estudios enfocados hacia el padre desde una perspectiva positiva y promueven los beneficios de una asunción del rol de padres de forma participativa y empática. Tenemos referencia de los trabajos que han venido desarrollando diversos autores cubanos en relación a este tema (Arés Muzio, 1990, 1996; Rivero Pino, 1998; López Arcia, 2000), siendo diversos los aportes que han brindado; específicamente referidos a la importancia  que reviste  la figura paterna, no sólo para los niños considerados normales sino también para los que presentan alteraciones psíquicas, a la contradicción rol-función, así como la propuesta de indicadores para el estudio del rol paterno. Con respecto al rol paterno en condiciones de monoparentalidad, no hay referencia en ninguno de los estudios, lo que implica que se desconoce la dinámica familiar existente en estas familias, la manera en que estos padres desempeñan su rol, cuáles son las actividades que ellos realizan, así como los malestares y conflictos  asociados a su desempeño. Urge entonces impulsar estudios donde se caracterice el rol paterno y las contradicciones que lo sostienen en este tipo de familias. Se requiere continuidad en los estudios exploratorios  realizados en la región oriental de Cuba, específicamente en la ciudad de Las Tunas.

Para este fin se ha formulado la siguiente interrogante de investigación: ¿Cómo se manifiesta el rol paterno en familias monoparentales de la ciudad de Las Tunas?

A partir de esta interrogante se dio paso a la construcción del objetivo general:

– Caracterizar el rol paterno en familias monoparentales a través de un estudio de caso en la ciudad de Las Tunas

Como objetivos específicos se plantearon:

– Caracterizar teóricamente las significaciones imaginarias asociadas al rol paterno
– Explorar el imaginario individual del rol paterno en familias monoparentales
– Caracterizar el desempeño del rol paterno en familias monoparentales
– Identificar indicadores de reafirmación o de contradicción entre lo asignado y lo asumido con relación al rol paterno

El estudio del desempeño del rol paterno en familias monoparentales, en las que los hombres constituyen la figura principal y responsable de la crianza de sus hijos, desde la perspectiva del enfoque de género y bajo la metodología cualitativa es un tema de marcada novedad. Este estudio ha permitido adentrarnos en el análisis de un tema relevante para la sociedad cubana con el propósito de conocer y analizar críticamente la visión de los hombres sobre el desempeño de su rol de padres de una manera particular a través del estudio de caso, así como los significados que ellos le atribuyen al ejercicio de su paternidad. Además, el estudio muestra también, entre sus resultados, una descripción del imaginario individual del rol paterno y la identificación de indicadores de reafirmación o de contradicción entre lo asignado y lo asumido con relación a la paternidad. También se considera que, metodológicamente, este trabajo brinda una manera de abordar y estudiar el rol paterno en familias monoparentales que pudiera ser utilizada en otras poblaciones o investigaciones. Las conclusiones a las que arribamos posibilitan, por un lado una reacción sobre la realidad estudiada al indicarse el núcleo hacia el cual debe dirigirse la atención y, por otro, ofrece pistas para la orientación individualizada a los sujetos que lleguen a consultas con demandas y malestares asociados a la paternidad en condiciones de monoparentalidad.

Descripción del desarrollo de la investigación

El estudio de las características, el desempeño del rol paterno en familias monoparentales y los significados que le atribuyen al ejercicio de su paternidad son factores que hacen de este un  fenómeno no cuantificable, y su comprensión requiere de un proceso interpretativo.

Por ello, se empleó una metodología de carácter cualitativo, apoyada en el enfoque de género como núcleo metodológico. La decisión se basó en que las características de estos métodos favorecen el cumplimiento de nuestros objetivos, en función del objeto de estudio en cuestión; además, el estudio de la subjetividad requiere de un profundo análisis por tratarse de un fenómeno complejo, al adquirir una configuración particular en cada sujeto individual.

Para esta  investigación se empleó el estudio de caso, que consiste en el examen comprehensivo, sistemático y en profundidad de un caso objeto de interés. Este procedimiento tiene su antesala en el método clínico, como estudio profundo y multilateral de sujetos cuya individualidad es reconocida como irrepetible, en la dimensión de su historia personal y su situación actual; a partir del empleo de diversas fuentes se recopila información hasta obtener una visión global del sujeto. En el caso de la presente investigación, el estudio de caso permite el análisis detallado sobre el rol paterno en condiciones de monoparentalidad a partir de la identificación de los diferentes procesos interactivos que lo conforman. Esta elección responde a su utilidad en el análisis de problemas prácticos y acontecimientos que surgen  en la cotidianidad, y en el descubrimiento de nuevas relaciones y conceptos.

El estudio de caso pretende erigir un saber en torno a la particularidad individual. Reconoce en la singularidad individual, el espacio privilegiado donde la cultura y la historia se “depositan” y constituyen un ser hablante. La centralidad del estudio es la individualidad, ciertamente, sin embargo, y esto es lo relevante, ésta no es abordada como una abstracción, sino como una conquista creativa, siempre discursivamente estructurada, históricamente contextualizada y socialmente producida, reproducida y transmitida.

El estudio de caso está basado en el razonamiento inductivo, es particularista, heurístico, holístico y descriptivo, por lo cual permite describir y analizar de manera intensa un fenómeno social o entidad singular y descubrir relaciones y conceptos nuevos con relación al fenómeno estudiado, siendo cada uno de los casos una unidad de análisis.

Se empleará el estudio de caso múltiple a través del cual se estudian cuatro sujetos con la intención de  generar  valiosos aportes teóricos.

Instrumentos y Método

Para la realización de este trabajo se emplearon diferentes métodos.

Del nivel teórico

– Histórico-Lógico: Para estudiar y analizar el comportamiento que ha tenido la construcción de significados en hombres de familias monoparentales  alrededor del ejercicio de su paternidad  en el entorno de la sociedad clasista, discriminatoria y patriarcal, valorando posibles condicionamientos causales a partir del análisis documental correspondiente.

– Inductivo-deductivo: Significó la revisión y análisis bibliográfico, con una óptica crítico-racional sobre nuestro objeto de estudio hasta llegar a formar nuestros propios conceptos de acuerdo al fin propuesto al reflexionar y generalizar los principales conocimientos, de acuerdo al objetivo de nuestra investigación. En este sentido, a modo de resultado aportamos las inferencias pertinentes en cada epígrafe y concepción general del trabajo.

– Análisis y síntesis: Para integrar, fundamentar e interpretar los resultados de la búsqueda de información realizada.

Características de la muestra La investigación se realizó en el municipio Las Tunas, en la provincia del mismo nombre, con padres jefes de hogar monoparentales, para poder analizar el rol paterno en la situación de monoparentalidad desde una amplia gama de perspectivas y experiencias.

La selección de la muestra fue intencional y no probabilística y fue integrado por cuatro padres en cuya selección se tuvieron en cuenta los siguientes criterios de inclusión:

– Ser padre

– Vivir solo con los hijos

Técnicas empleadas

En el estudio de caso múltiple se utilizaron la entrevista en profundidad y la composición.

– Entrevista en profundidad: Es una técnica de obtención de información mediante una conversación de carácter profesional para contribuir al diagnóstico o investigación de un hecho de la realidad. Según Ana Iris Carcassés, en la clase impartida sobre este tipo de entrevista en el Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, se dice que: El propósito de la entrevista en profundidad es construir el sentido que se le atribuye a la conducta individual y social mediante la recogida de saberes privados. No busca tendencias, sino diferencias expresas en los comportamientos sociales.; también señala algunas de sus características, como:

– Se ubica en un campo intermedio entre el hacer o la conducta y el decir o lo lingüístico.

– Permite libertad de diseño y cambio del cuestionario, abierto o semiestructurado, en el proceso de interacción entre el entrevistador y entrevistado.

– El investigador interactúa subjetivamente con el entrevistado, mediante un intercambio de mensajes que alimenta el contexto interpersonal y marca los límites de la interacción posterior.

– Proporciona información detallada sobre las razones por las cuales los entrevistados dan determinadas respuestas.

– Elabora esquemas de comportamiento individual sobre la base de opiniones, valores, motivaciones, experiencias y sentimientos del entrevistado.

– Exige ubicar los discursos obtenidos dentro de contextos institucionales, sociales, culturales, políticos y económicos determinados.

Sus resultados por sí mismos no tienen posibilidad de generalización.

Dicha técnica tuvo como objetivos:

– Caracterizar  el desempeño del rol paterno.

– Identificar los contenidos asumidos y las prácticas cotidianas de vida con respecto al ejercicio del rol paterno.

– Caracterizar  las condiciones de monoparentalidad.

Los anteriores objetivos se desglosaron en los siguientes subtemas:

– Circunstancias de la formación de la familia monoparental. Dinámica familiar.

Experiencias asociadas

– Actividades cotidianas

– Expresión de afectos

– Ejercicio de la autoridad

– Funciones de los padres

– Vivencias vinculadas al ser padre

Composición

Es una técnica abierta que invita al sujeto a la elaboración personal, permitiendo obtener informaciones individualizadas. Permite evaluar el componente cognitivo de la personalidad a partir de las valoraciones, reflexiones, etc., así como el sentido que adquiere el contenido expresado por el sujeto para la autorregulación de su comportamiento.

La frase inductora utilizada fue: “Ser padre para mi es…” y se realizó con el objetivo de explorar el imaginario individual del rol paterno en los sujetos estudiados y las vivencias asociados a su desempeño. Igualmente, fue utilizada para corroborar datos obtenidos en la entrevista en profundidad así como para el surgimiento de nuevos. Se aplicó a todos los participantes en el estudio.

Se califica teniendo en cuenta tres indicadores: riqueza del contenido, implicación afectiva con este y elaboración personal.

Procedimientos

El estudio de casos se realiza según la siguiente planificación:

1. Contacto inicial con las integrantes de la muestra. Este es el momento en que se explicitan los objetivos de la investigación, se solicita la colaboración con la misma y se informa el orden de aplicación de  las técnicas.

2. Aplicación de la primera y segunda parte de la entrevista en profundidad en sesiones independientes. Se decidió fragmentar la entrevista por el cúmulo de información que solicita y los sentimientos que puede suscitar.

3. Aplicación de la composición “Ser padre para mi  es…”

4. Información de los resultados y cierre. Después de realizar la interpretación psicológica de los datos obtenidos en  el análisis de las  técnicas se hace necesaria la devolución de los contenidos ya interpretados a los integrantes de la muestra; además se recogerán las opiniones con respecto a los mismos. A su vez, se realizarán  recomendaciones finales en función de las necesidades de intervención detectadas a lo largo del proceso diagnóstico, así como agradecer tan valiosa colaboración y ofrecer nuestra disponibilidad profesional en el futuro.

Para el análisis de los datos obtenidos en las dos técnicas aplicadas para la recolección de información,  decidimos realizar un análisis de contenido. A mi juicio, este alude a una manera de interpretar los datos obtenidos y, de esa manera, comprender el objeto de estudio con mayor profundidad determinada. Según el Dr. Luis Porta y Miriam Silva, profesores de la Universidad  de Mar de Plata y la Universidad Nacional de la Patagonia Austral respectivamente, en su trabajo La investigación cualitativa: El Análisis de Contenido en la investigación educativa, el análisis de contenido nos ofrece la posibilidad de investigar sobre la naturaleza del discurso. Es un procedimiento que permite analizar y cuantificar los materiales de la comunicación humana.

Según Holsti (1968), a través del análisis de contenido puede analizarse con detalle y profundidad el contenido de cualquier comunicación: en código lingüístico oral, icónico, gestual, gestual signado, etc. y sea cual fuere el número de personas implicadas en la comunicación (una persona, diálogo, grupo restringido, comunicación de masas, etc.), pudiendo emplear cualquier instrumento de compendio de datos como, por ejemplo, agendas, diarios, cartas, cuestionarios, encuestas, tests proyectivos, libros, anuncios, entrevistas, radio, televisión, etc. Por otro lado, Krippendorff  define el Análisis de Contenido como: la técnica destinada a formular, a partir de ciertos datos, inferencias reproducibles y válidas que puedan aplicarse a un contexto.

Luego de conceptualizar brevemente lo que llamamos análisis de contenido, es necesario señalar que uno de sus componentes lo constituye las unidades de análisis que aluden a los elementos de la comunicación en que se va a centrar el análisis, son los elementos sobre los que se focaliza el estudio, son los elementos que guían la investigación y hacen posible un estudio más profundo de la realidad estudiada.

A continuación presentamos las unidades de análisis  que asumimos en el estudio del rol paterno en familias monoparentales.

– Afecto y comunicación: estilo de relación del padre con sus hijos en cuanto a comunicación verbal y contacto físico, teniendo en cuenta el flujo de emociones que se propicia en esta relación; alude a las formas de expresar sus sentimientos con sus hijos y de comunicarse con ellos.

– Participación doméstica: implicación del padre en las tareas hogareñas, la manera en que las realiza así como las vivencias asociadas a su desempeño.

– Autoridad: desempeño de las funciones de dirección y decisión en el hogar por parte del padre, los métodos utilizados para ejercerla y las vivencias asociadas.

Para la interpretación exhaustiva de los resultados por técnicas se decidió subdividir la misma en análisis descriptivo y análisis interpretativo.

– Análisis temático o descriptivo: Consiste en el análisis y la interpretación de los contenidos  que de manera explícita han sido expuestos por los padres en las técnicas. En este sentido, las frases dichas por los padres ilustrarán la manera en que se trataron los diferentes temas.

– Análisis dinámico o interpretativo: Está dirigido a la interpretación de los contenidos, conflictos y contradicciones implícitas en el tema tratado por los padres. Consiste en la exploración profunda de lo que han manifestado estos padres de forma subyacentes a través de cada técnica.

Posteriormente se realizó un análisis integral por caso, el cual comprendió los elementos comunes que arrojan las diferentes técnicas y otra información significativa para los objetivos de la investigación. Finalmente, se realizó  una integración de los resultados, donde se reflejan los contenidos que constituyen las regularidades de la totalidad de los casos y las diferencias individuales relevantes de cada sujeto.

Resultados

Análisis integral de los resultados por caso

Caso 1

El sujeto se convirtió en jefe de hogar monoparental involuntariamente, a partir de la enfermedad (cáncer) y hospitalización indefinida de su esposa. La monoparentalidad ha constituido un hito en la vida del sujeto puesto que implicó cambios en su estilo de vida y en el desempeño de las funciones familiares pero, a la vez, ha sido la oportunidad para desarrollar estilos de afrontamiento aunque persisten algunos temores y ansiedades.

La asunción de la monoparentalidad fue compleja y provocó vivencias de malestar y desequilibrio, puesto que subyacen múltiples prejuicios asociados a la realización de tareas domésticas impropias de su género y a su condición de padre soltero.

Afecto y comunicación

La expresión de los afectos en este padre no constituye una problemática  conflictuada, por el contrario, se convierte en una característica esencial en la asunción de su paternidad. En  este sentido, es posible afirmar que se siente más libre y menos atado a las normas tradicionales. A partir de la monoparentalidad, la forma de expresarle afecto a sus hijos ha tenido nuevos matices, no sólo en el tiempo  que lo debe  hacer sino también en cómo lo hace, lo que se evidencia que se ha ajustado al cambio, optando por convertirse en un padre que es exigente y a la vez muy cariñoso.

La comunicación verbal con sus hijos no está condicionada por las barreras impuestas por la sociedad. Abiertamente le expresa a sus hijos sus sentimientos hacia ellos mediante frases, expresiones de afecto y tiempo de calidad.

Este padre valora como muy positivo el hecho de expresarle afectos a sus hijos, y en este sentido no se evidencia ningún rezago tradicional, pues posee una concepción totalmente equitativa  en relación a la expresión de afectos hacia sus hijos.

Participación doméstica

Para este padre, la realización de tareas domésticas es una responsabilidad de percepción negativa pues, no sólo debe realizar tareas para las que no estaba preparado, sino que también considera dichas tareas como parte de las responsabilidades femeninas e impropias de su género; elementos que reafirman la persistencia de prejuicios. El ejercicio del rol de padre, a partir de la monoparentalidad es opresivo pues ocupa mucho tiempo del sujeto e implica un gran cúmulo de funciones, sintiendo a cada instante una sensación de sobrecarga.

Autoridad

Este sujeto percibe la autoridad como “tener el dominio”, evidenciándose una confusión entre autoridad y autoritarismo. Se observó en el sujeto una falta de conocimiento acerca de cómo ejercer claramente la autoridad ante los hijos. No tiene una idea precisa de cómo actuar de forma más adecuada con éstos, aunque refiere que “debe poner mano dura pero a la vez dar amor”. Según este padre, el ejercicio de la autoridad  no sugiere tener en cuenta  ni la edad  ni el sexo.

Ser  padre, para este sujeto supone: “… cargar con un gran peso y una gran responsabilidad… tener una prioridad y un plan… es lo esencial de su vida… el todo para él…“; indicando no sólo la existencia de malestares durante el ejercicio de la paternidad sino también una tendencia orientadora de la personalidad del sujeto que ha hecho posible que se haya enfrentado ante esta situación.

El tema de las funciones de los padres fue uno de los que afloró durante la entrevista. En relación a ello, el sujeto considera que tanto el padre como la madre tienen la misma responsabilidad hacia los hijos pero que sus labores no son las mismas; “por ejemplo, las tareas domésticas están más ligadas a la madre”; aunque luego admite que la existencia de  deberes que no hacía anteriormente pero que ahora debe hacer, de manera que, a partir de su experiencia el sujeto está reestructurando las funciones y tareas que están a su cargo, asumiendo en el ejercicio de su paternidad elementos de cambios que rompen con lo tradicional, con lo que “debe hacer”. También aflora el ejemplo de “buen padre” que tuvo el sujeto, y que a su vez ha  facilitado  la reproducción del rol paternal y de los valores asociados al mismo.

Caso 2

La conversión de esta familia en un modelo monoparental surgió hace siete años a raíz de la muerte de la madre como consecuencia del cáncer de seno. La monoparentalidad constituyó un hito en la vida de este sujeto en tanto provocó una crisis en su vida cotidiana, pero hubo una reestructuración del campo de acción y una respuesta activa ante el cambio.

Afecto y comunicación

La expresión de los afectos es un eje fundamental en el desempeño de rol paterno. “Criar a su hijo con amor” es uno de los significados individuales del ser padre sumado a que el sujeto reconoce que la expresión de afectos está más ligada al rol de padre que al rol de hombre.

Este padre valora como muy “significativo” el hecho de expresar afectos a sus hijos sintiendo gran satisfacción personal, además no posee ningún prejuicio para dar afectos a su hijos de forma equitativa.

Para él existen diversos modos de expresión de la afectividad hacia sus hijos; al referirse a ellos expresa: “… besarla, cocinarle la comida que le gustaría comer,  peinarla suavecito,  sacarla a pasear…“. Según él, debe educarse a ambos sexos en la expresión de la afectividad, es decir, que tanto a la niña como al niño se les debe enseñar a expresar sus sentimientos, sin ninguna diferencia en la magnitud de estos.

Las relaciones interpersonales en el hogar son óptimas basadas en una comunicación adecuada.

Participación doméstica

En la subjetividad de este hombre coexisten elementos asociados al rol masculino tradicional y redimensionado. Ha actuado en el espacio privado, dentro de la familia, realizando las tareas domésticas “con amor y ternura” para que la hija se sienta bien y no sufra la ausencia de su madre. La dimensión de proveedor del hogar responde a las asignaciones tradicionales.

Las responsabilidades domésticas, excepto la de cocinar, las considerada como una “necesidad”, no le disgustan aunque las considera “asuntos de  una mujer”, evidenciándose que persisten prejuicios en este sentido y que el sujeto está conforme a arquetipos tradicionales.

Autoridad

La autoridad para este padre es vista como “exigir, poner la mano dura”, idea que  responde a las asignaciones tradicionales en cuanto a su función como padre. Según este padre el ejercicio de la autoridad  sugiere tener en cuenta la edad  de los hijos; en cuanto a la imposición de límites a los hijos, plantea que son necesarios, pues así, la  niña aprederá cómo comportarse.

En ambas técnicas aplicadas se refuerza el desempeño sustitutivo del rol materno durante el ejercicio de su paternidad, pues el sujeto considera que “se es padre pero también madre”.

En  lo referente a su condición de padre puede decirse que está muy orgulloso de ello, se siente privilegiado, la paternidad ocupa un lugar importante en su proyecto de vida. El rol de padre significa ser ejemplo, satisfacer todas las necesidades de los hijos con ternura y brindar mucho amor.

En relación a las funciones de los padres, tema que afloró en el proceso investigativo, el sujeto considera que tanto el padre como la madre tienen la misma responsabilidad con respecto a los hijos pero que sus labores no son las mismas; “por ejemplo la madre es más flexible, tiene otro sistema de cariño, el padre es el que debe trabajar…“; se evidencia que las funciones que debe desarrollar el hombre como padre están acorde con una cultura patriarcal.

El haber vivenciado el cariño y la preocupación de su padre en su familia de procedencia durante toda su vida constituye un elemento que emergió también en el proceso de investigación y, a su vez, un indicador de la reproducción del rol paternal y de los  patrones de conducta asociados al mismo, considerándolo, desde el punto de vista del sujeto, como una guía en el sostenimiento de su propia familia y el enfrentamiento optimista ante la situación de monoparentalidad.

Caso 3

La constitución de la familia monoparental en este caso es el resultado de un proceso de toma de decisiones del sujeto, lo que constituye un indicador del elevado nivel de desarrollo de la autodeterminación. A pesar de haber decidido responsablemente el quedarse solo con sus hijos, el tránsito a la monoparentalidad le hizo vivenciar un sentimiento de incompletud en la esfera familiar, pues considera que una familia está compuesta por: madre, padre e hijo (s). Esto denota la existencia de prejuicios con respecto a la familia monoparental, que parten del ideal familiar tradicional.

Afecto y comunicación

En cuanto a la expresión de afectos, este padre valora como muy “bueno” el hecho de expresar afectos a sus hijos, como algo muy positivo y de gran disfrute personal, aunque  reconoce que no es un padre muy cariñoso, él prefiere “demostrarle con hechos que los quiere antes de decirles cosas bonitas”.

A la hora de expresar los afectos, el sujeto posee una concepción totalmente equitativa, pues refiere que sus dos hijos merecen de igual forma el cariño.

Este padre considera que la educación de los hijos, en cuanto a la expresión de lo afectos, es tan importante para el momento inmediato en sus relaciones sociales como para el futuro. Según él, debe educarse a ambos sexos en la expresión de la afectividad, sin ninguna diferencia en la magnitud de estos. Considera, además, que la expresión de afectos es una cuestión ligada al rol de padre y no al del hombre.

Participación doméstica

El sujeto reconoció que realiza actividades que antes no realizaba como: lavar, limpiar la casa, planchar, levantarse temprano para atender los muchachos, y prepararle desayuno; estas son responsabilidades con valencia negativa y que generan en el sujeto cierto malestar, por tal motivo él refiere que se siente “muy mal” al hacer estas cosas; excepto cocinar porque le gusta.

Autoridad

Este padre confunde la autoridad con autoritarismo, en tanto que no la percibe como el respeto ganado por él como padre y las funciones educativas que implica lograrlo, sino como “tener poder sobre la familia”, lo que a nuestro entender evidencia una falta de conocimiento y esclarecimiento en el tema; a pesar de que nos dice que la ejerce con respeto, así como el que los ejes de la masculinidad -fuerza, poder, control- se conservan al desempeñar el rol de padre.

No enfrenta ninguna dificultad al ejercer la autoridad ante sus hijos. El servir como un modelo ejemplar y el brindar respeto son los dos factores más importantes para imponer dicha autoridad.

“Asumir el papel de madre y de padre” en caso de que enviude, denota que el sujeto, en caso de que ocurriera, experimentaría una preocupación incesante en el desempeño sustitutivo del rol materno en tanto “debe hacer las cosas como ella”, lo que puede propiciar el desempeño tergiversado del rol.

Se resalta el profundo significado y el lugar prioritario que tiene la paternidad para el sujeto, pues “ser padre es todo… es lo mejor… es ser afortunado… es todo para mi”. Además, resulta notable el estado de plenitud y felicidad que experimenta el sujeto a causa del ser padre.

La reproducción del rol paternal y de todos los comportamientos asociados al mismo “de manera diferente a como él lo vivió” está ligado con las experiencias infantiles y el ejemplo  negativo que recibió de su padre; esto ha sido un elemento importante que debemos tener en cuenta y más aun cuando estas experiencias han tenido un fuerte impacto en la subjetividad del sujeto.

Caso 4

El sujeto se convirtió en jefe de hogar monoparental involuntariamente, a raíz de la muerte de su esposa ocho años atrás. La monoparentalidad ha constituido un hito en la vida del sujeto, dicho cambio provocó el aprendizaje experiencial y propocó una respuesta activa por parte de él.

Se perciben el desarrollo de estilos de adaptación y mecanismos de afrontamiento en el sujeto, que han sido imprescindibles para que el sujeto “con valor” se haya enfrentado a la situación dilemática presentes durante el ciclo vital para la movilización conductual ante dicha situación.

Afecto y comunicación

La expresión de los afectos es una característica esencial en la asunción de la paternidad de este padre y, es un hecho que valora como muy gratificante como algo que no tiene comparación, manifestando un estado de felicidad al hacerlo. “… decirles que los amo mucho, jugar con ellos a la pelota que les gusta mucho, besarlos y darles un abrazo…“, son los diversos  modos de expresión de la afectividad hacia sus hijos, manifestando que la expresión de afectos en este sujeto no es un tema conflictuado y no genera malestares.

La monoparentalidad produjo un mayor acercamiento entre él y sus hijos, aumentó la comunicación interpersonal. Las relaciones en el hogar con sus hijos se tornaron más óptimas, primando la comunicación y el respeto entre padre e hijos, pues él siempre ha ido estableciendo un clima de confianza y bienestar, le gusta “la armonía familiar”.

Participación doméstica

Las responsabilidades domésticas no le disgustan ni le crean ningún malestar; refiere también la realización de las actividades con amor y ternura, convicción que se instala en la subjetividad masculina mediante la educación, esencialmente familiar.

Al principio el ejercicio del rol de madre era opresivo, pues ocupaba mucho tiempo del sujeto, experimentando sensaciones de sobrecarga. No obstante, este sentimiento negativo hacia la realización de la mayoría de las labores domésticas fue desapareciendo en cierta medida,  debido a que fue compartiéndolas con sus hijos; lo que evidencia que en la educación no se reproducen los estereotipos de género.

Autoridad

La autoridad para este padre es vista como “ganarse el respeto ante los hijos”, lo que denota una adecuada percepción de la autoridad y rompe con lo tradicional.

El ejercicio de la autoridad provoca en este padre vivencias de satisfacción y, a la hora de ejercerla, no sugiere tener en cuenta edad o sexo de los hijos, pues lo más importante para él es que lo respeten.

El ideal familiar continúa siendo la familia nuclear, lo cual es un elemento que aflora en la entrevista, importante de señalar, aunque haya experimentado la validez de la monoparentalidad.

Se evidencia claramente el lugar prioritario que ocupa la paternidad como elemento importante en la subjetividad masculina y como proyecto de realización personal; unido a esto, es preciso resaltar la gratificación que siente el sujeto al ser padre. La  paternidad es una tendencia orientadora y un eje en la personalidad del sujeto.

Análisis integral de los resultados

La monoparentalidad fue la resultante en dos de los casos del fallecimiento de la esposa y en los otros dos por la ausencia prolongada de la figura materna (uno a causa de hospitalización indefinida y otro por motivos laborales: misión internacionalista), es decir, se asumió el rol de jefe de hogar de forma involuntaria, con excepción de uno de los padres que se convirtió en padre soltero por decisión personal.

Independientemente de sus causas, la constitución de la familia monoparental representó un hito en la vida de estos padres. En todos, el tránsito a esta tipología familiar implicó crisis de la vida cotidiana, con un fuerte impacto en la subjetividad al desestructurar los proyectos y estilos de vida que tenían como pilar la figura femenina, cuya presencia garantizaba la crianza y educación de los hijos de una forma mejor y diferente, por ser a ésta a quien se le asigna esta función desde el modelo tradicional así como la realización de las tareas domésticas.

Ante la monoparentalidad se debieron  asumir nuevos roles; verbigracia el rol activo en las actividades domésticas, para los cuales algunos no se estaban  preparados y consideraban ajenos a su género. Otras reacciones típicas fueron la vivencia de malestar, desequilibrio y duelo ante la pérdida de la familia nuclear que constituye el ideal familiar. En tres de los cuatro casos la monoparentalidad ha constituido una fuente de conflicto, dado que se debe desarrollar dentro del espacio privado, así como el hecho de tener que realizar actividades ligadas, conceptual y culturalmente, con lo femenino.

Esto refleja el anclaje del rol de hombre tradicional en la subjetividad de estos hombres. La experiencia monoparental ha tributado al crecimiento personológico, puesto que ha contribuido indistintamente al desarrollo de estilos de afrontamiento, al logro de mayor autonomía, a la conquista del mundo privado, y con ello a un mayor acercamiento afectivo a la descendencia.

Participación doméstica

Las prácticas cotidianas se subdividen en trabajo doméstico y extradoméstico. Las labores domésticas son vistas, por tres de los sujetos estudiados, como responsabilidades con valencia negativa, que generan malestares en ellos y son asuntos de las mujeres. Para estos hombres, estas labores constituyen una responsabilidad personal, puesto que no han promovido la distribución equitativa de las tareas. Las responsabilidades que tiene la descendencia son asignadas según el sexo: las niñas están a cargo de tareas propiamente hogareñas o internas, vinculadas con la higiene y alimentación; y, por otra parte, a los niños se le encomienda la gestión de los alimentos y otros productos en el espacio extradoméstico. Esto contribuye a la reproducción de los estereotipos genéricos.

El trabajo doméstico y extradoméstico deja muy poco tiempo libre, pues en todos los casos se emplea en la comunicación y el contacto físico y emocional con la descendencia. Las prácticas cotidianas privilegian el rol doméstico, paternal, ocupacional extradoméstico, relegando a un plano secundario la dimensión individual. Uno de los hombres concientizó esta realidad, esta vivencia de forma pasiva, en tanto la satisfacción de sus necesidades individuales se quedan a nivel de deseos y no existe una movilización de recursos en función de satisfacerlas; según otro de los hombres consideró que al principio el ejercicio del rol de padre era opresivo, pero la  sobrecarga que sentía, en relación con la realización de la mayoría de las labores domésticas, fue desapareciendo en cierta medida debido a que fue compartiendo y dividiendo esfuerzos con sus hijos, lo que evidencia que en la educación no se reproducen los estereotipos de género. El resto de los participantes vive su cotidianidad de forma acrítica.

Afecto y comunicación

En todos los caso la expresión de los afectos es una característica esencial de la paternidad más ligada al rol de padre que al de hombre y, tanto en lo comportamental como en lo afectivo, el primero ocupa la primacía.

A partir del criterio personal de estos padres existen diversos modos de expresión de la afectividad hacia sus hijos. A algunos les gusta besar a sus hijos, decirles que los quieren, jugar con ellos, leerles cuentos, etc., pero uno de los padres prefiere demostrarlo con hechos concretos. Estos padres, aunque tienen conocimiento acerca de los modos de expresión de los afectos hacia sus hijos, coinciden en que los padres no expresan igual el cariño que las madres, plantean que ellas son más cariñosas y que tienen más tiempo para hacerlo. Esta dificultad es justificada con los mitos y estereotipos sociales que centran en la mujer la responsabilidad de cumplir esta función, que la perciben como principal encargada de criar, educar y dar afecto a los hijos.

Según estos padres se debe educar a ambos sexos en la expresión de la afectividad, es decir que, tanto a la niña como al niño, se les debe enseñar a expresar sus sentimientos, sin ninguna diferencia en la magnitud de estos.

Autoridad

La autoridad, para la mayoría de los padres, es vista como “… tener dominio… exigir…  tener poder sobre la familia… que sientan el rigor de un padre… etc.”,  evidenciándose que estos padres confunden la autoridad con autoritarismo, en tanto que no la ven como el respeto ganado por él como padre y las funciones educativas que implica lograrlo, como lo plantea de forma explicita uno de los padres. Desde nuestro punto de vista se evidencia una falta de conocimiento y esclarecimiento en el tema (a pesar de que dicen que la ejercen con respeto), así como que los ejes de la masculinidad -fuerza, poder, control- se conservan al desempeñar el rol de padres en este sentido.

Además, se evidenció una falta de conocimiento acerca de cómo ejercer  claramente la autoridad ante los hijos, no se posee una idea precisa de cómo actuar de forma más adecuada con éstos, aunque mencionan que debe ser con amor y respeto. El ejercicio de la autoridad provoca en la mayoría de los casos vivencias de satisfacción por estar educando a su hijos por el buen camino.

Se refuerza en cada uno de ellos el desempeño sustitutivo del rol materno durante el ejercicio de su paternidad, pues todos los sujetos consideran que “se es padre pero también madre… hay que hacer las cosas como ella“. Todo esto ha propiciado la ocurrencia de una apropiación de los contenidos asignados al rol de padre soltero (tiene que ser madre y padre a la vez), y ello está condicionando el desempeño tergiversado del rol.

La paternidad es una tendencia orientadora de la personalidad de cada uno de los padres y esto ha hecho posible que se hayan enfrentado ante las circunstancias adversa, ante la  situación de monoparentalidad.

La reproducción del rol paternal y de todos los valores y patrones de comportamiento asociados al mismo está ligado con las experiencias infantiles y el modelo de padre que tuvo cada sujeto; tres de los casos tuvieron un ejemplo de padre cariñoso, atento a sus necesidades, considerando esta experiencia en la familia de origen como una guía en el sostenimiento de su propia familia y el enfrentamiento optimista ante la situación de monoparentalidad. En el otro de los casos sucede igual: al haber tenido experiencias infantiles desagradables, en cuanto a la relación con su padre, se genera en el sujeto un indicador opuesto al tratar de que la reproducción del rol paternal y de los valores y patrones de conducta asociados a la figura paterna sean de forma diferente a las presentadas por su padre para que, de esta manera, “sus hijos no sufran lo que él sufrió”.

Conclusiones

– El análisis realizado de los estudios de paternidad permitió identificar como elementos característicos de las significaciones imaginarias asociadas al rol paterno:

-Las significaciones imaginarias asociadas al rol han sido construidas históricamente desde una cultura-patriarcal y una estructura social de poder que marcan y matizan las relaciones que se han establecido entre  padres e hijos.

– La asunción del rol paterno implica enfrentarse a nuevos y constantes desafíos y responsabilidades, ya que los hombres no transitan por un proceso de socialización que los prepare para el ejercicio de la paternidad.

– Las significaciones instituidas del rol paterno se concentran fundamentalmente en servir de sustento económico en el hogar, ser protagonista de la toma de decisiones trascendentales y ser fuerte de carácter para imponer la disciplina y el respeto.

– El imaginario social contiene aspectos instituyentes que indican los emergentes de cambio con relación al rol paterno. Se destacan la participación en las tareas domésticas, la asunción de algunas responsabilidades en el cuidado de los hijos y la expresión de afectos.

– El imaginario social instituido del rol paterno deviene de los contenidos asignados al género masculino por la expropiación del ejercicio de la paternidad que estos contenidos determinan, lo que entra en contradicción con los elementos instituyentes del rol paterno asociados a la expresión de los afectos y a una paternidad cercana.

La exploración del imaginario individual permitió apreciar:

– La confirmación de las significaciones instituidas e instituyentes develadas en los estudios de paternidad en Cuba.

– El imaginario individual del rol paterno en los padres estudiados devela la valoración de la paternidad en condiciones de monoparentalidad como sustitutiva, a partir de la polarización de asignaciones a los roles materno-paterno y la ausencia de la figura materna, lo que constituye una fuente importante de conflictos y malestares al suponer una dislocación del rol masculino.

– En cuanto al desempeño del rol paterno en familias monoparentales, éste pasa por un proceso de redimensionamiento, pues añaden a las tareas asignadas al rol tradicional (proveedor y el ejecutor de la autoridad) aquellas labores asignadas al rol materno (cuidado y educación de los hijos, transmisión de afectos, preocupación por el aprovechamiento académico de los hijos y la realización de actividades domésticas).

– La asunción del rol paterno en condiciones de monoparentalidad implica la realización de tareas tradicionalmente femeninas, abandonando gradualmente la habitual posición masculina de un “ser para sí mismos”, lo cual guarda relación con la visión que también tienen del rol asumido, como sacrificial y de esfuerzo personal. No obstante, esta situación de “heroicidad” deviene en autovaloraciones positivas que les reportan placer y satisfacción desde la asunción de una paternidad cercana y afectiva.

– Las vivencias asociadas al desempeño de este rol develan malestares vinculados a la realización, específicamente, de actividades domésticas que continúan siendo concebidas dentro del rol femenino, siendo opuesto a lo que sucede con la expresión de los afectos, labor que asumen con satisfacción como una responsabilidad de ellos compartida. Otro de los malestares referidos tiene que ver con el rompimiento de la estructura y dinámica familiar, pues la familia nuclear constituye socialmente el ideal familiar.

– La manera en que estos hombres ejercen el rol paternal y los comportamientos asociados a estos están asociados a los referentes de los padres que tuvieron, a la manera en que sus esposas lo hicieron y a los contenidos del rol masculino.

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    Para citar este artículo:
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    Chapelli, A. A. (2011, 12 de mayo ). Una mirada del ejercicio de la paternidad en familias cubanas. PsicoPediaHoy, 13(3). Disponible en: http://psicopediahoy.com/paternidad-familias-cubanas/
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