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Pensamientos de mujeres víctimas de violencia en su relación de pareja en la ciudad de Barranquilla

Publicado: Feb 7, 19 │ Categorías: Artículos PsicologíaSin Comentarios

Las mujeres víctimas de violencia en la   relación de pareja supone, en la actualidad, uno de los problemas sociales más serios con los que se enfrenta la sociedad de nuestros días, por esto en el siguiente artículo se pretende evaluar las cogniciones distorsionadas hacia la mujer, para dicha evaluación se utiliza el Inventario de Pensamientos Distorsionados hacia la Mujer y la Violencia (IPDMV) de Echeburúa y Fernández-Montalvo.

Palabras claves:  violencia, cogniciones distorsionadas, mujeres víctimas de violencia

Introducción

La violencia hacia las mujeres es un fenómeno que alarma a la ciudad, sobre todo por los incrementos que se han presentado los barrios más vulnerables  de Barranquilla, frente a la situación que afecta a diferentes esferas mundiales, la OMS (2016) afirma:

La violencia contra la mujer especialmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual- constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos de las mujeres. Las estimaciones mundiales publicadas por la OMS indican que alrededor de una de cada tres (35%) mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida. La mayoría de estos casos son violencia infligida por la pareja. En todo el mundo, casi un tercio (30%) de las mujeres que han tenido una relación de pareja refieren haber sufrido alguna forma de violencia física y/o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida”. (p.1)

La violencia de  género en las mujeres es  una transgresión a los derechos humanos de estas,  puede marcar consecuencias inmediatas o de largo alcance que podrían ser de tipo físico, sexual y psicológico, estos tipos de violencia afectan de forma perjudicial el bienestar de las víctimas impidiendo su plena participación en la sociedad  por lo cual es significativo divulgar  cuáles son los pensamientos de mujeres  víctimas, para así  crear estrategias que prevengan  la repetición de la situación.  Allí es donde  la psicología interviene  ya que   juega un papel fundamental en  el ejercicio de prevención  pues con sus fundamentos podrá desarrollar estrategias que protejan la salud mental de las víctimas,  pues  si se sigue presentando este tipo de violencia las mujeres sometidas pueden acabar desarrollando diversos trastornos como la ansiedad, depresión e incluso. Por lo tanto  la  psicología es primordial para  abordar de manera oportuna  esta problemática ya que puede  implementar pautas  que ayuden a reeducar  creencias irracionales  de las víctimas al momento  de ser maltratadas, de esta manera se podrá   mostrar el aporte de esta ciencia  a la cotidianidad.  

Marco teórico

La violencia en las relaciones de parejas son determinadas como algo natural de un noviazgo, siendo este factor poco evidente para las víctimas, más que todo en la adolescencia etapa donde  se requiere orientación debido al proceso de aprendizaje y experimentación que se está viviendo. Existen investigaciones en las cuales se evidencia que en las relaciones de parejas se produce la violencia. Las investigaciones en el ámbito internacional corroboran que el fenómeno de la violencia en las relaciones de pareja también se da en el contexto universitario y que, en otros países, existen múltiples iniciativas y experiencias en universidades para prevenir la violencia de este tipo en ellas (Valls et al. en Soriano, 2011).

Resultados  similares se manifiestan en el  siguiente  estudio universitario, por lo que  el tema está presente en colegios, universidades, en estratos bajos, altos entre otros. “En el estudio que, a nivel internacional, viene realizando con alumnado universitario de todo el mundo, señala que el 29% De los encuestados había cometido algún tipo de agresión hacia su pareja durante los doce meses anteriores” (Strauss  en  Soriano, 2011). Siendo el tipo de agresión de cualquier manifestación en la que la persona se sienta vulnerada como persona o afectada.

En esta línea, otros estudios más recientes coinciden con resultados y sobre todo evidencias sobre la violencia en parejas, y no solo es notorio en Colombia, sino que también es a nivel mundial por ejemplo Brownridge (en  Soriano, 2011) señala que “un 7,1% de las parejas canadienses que cohabitan habían sufrido violencia en los últimos cinco años frente al 3,2% de los matrimonios legalizados”

Para conocer mejor la base la investigación y  en qué teorías se constituye se mencionan los conceptos más relevantes e inherentes a la temática de la investigación como: noviazgo, relación de pareja, cambios que se han podido evidenciar a través del tiempo, tipos de violencia que se pueden dar en una relación de pareja que son la física, psicológica y sexual con sus respectivas definiciones.

 Las relaciones de pareja y el noviazgo entre adolescentes y mujeres adultas en el siglo XXI han sufrido cambios. El noviazgo como relación se ha ido transformando con los cambios sociales, tecnológicos y las diferentes visiones y creencias en torno al género y las relaciones de pareja surgidas en las últimas décadas (Gutiérrez  en  Morales & Rodríguez, 2012).

Es decir, que la violencia de género en este caso hacia la mujer es una forma de atentar contra la vida de ella, a nivel físico, psicológico, sexual entre otras.  Acciones que  tienen efectos marcados y significativos en la vida de las mujeres  adolescentes que es la población escogida, teniendo en cuenta que estas se encuentran en un etapa de crisis, donde están en la búsqueda frecuente de su identidad, de la aceptación en los diferentes grupos, quienes la mayoría de las veces toman decisiones  incorrectas que las llevan a verse expuestas  a este tipo de situaciones como lo es la violencia lo cual a su vez hace que modifique la forma de pensar de las mismas. Además, existen tres tipos de violencia las cuales son violencia física, violencia psicológica, violencia sexual y estas se definen como:

La violencia física: Cualquier acto de fuerza contra el cuerpo de la mujer, con resultado o riesgo de producir lesión física o daño, ejercida por quien sea o haya sido su cónyuge o esté o haya estado ligado a ella por una relación de afectividad similar, aún sin convivencia. También tendrán la consideración de actos de violencia física contra la mujer los ejercidos por hombres en su entorno familiar o en su entorno social y/o laboral (MSSSI, 2012. p.19 -21). [U1] 

Este tipo de violencia afecta a las mujeres adolescentes desde varios puntos de vista como por ejemplo desde lo social, se hace alusión a lo social porque si bien, ellas son agredidas por su pareja y las consecuencias que trae pueden ser negativas como secuelas, fracturas, que a su vez hace que la joven, por sentirse mal, angustiada, pena, timidez se aleje de las personas por lo que debilita las relaciones sociales.

La violencia psicológica: Toda conducta, verbal o no verbal, que produzca en la mujer desvalorización o sufrimiento, a través de amenazas, humillaciones o vejaciones, exigencia de obediencia o sumisión, coerción, insultos, aislamiento, culpabilizarían o limitaciones de su ámbito de libertad, ejercida por quien esté o haya estado ligado a ella por una relación de afectividad similar, aún sin convivencia. Así mismo, tendrán la consideración de actos de violencia psicológica contra la mujer los ejercidos por hombres en su entorno familiar o en su entorno social y/o laboral (MSSSI, 2012, p.19 -21).

Es decir que muchas veces se cree que solo es importante tener en cuenta la agresión física y se deja un lado el aspecto mental, como lo son los pensamientos que se producen en ese momento y que quizás perduren por un largo tiempo hasta ser tratadas estas adolescentes que es claro que requieren de ayuda o guía para superar lo vivido.

La violencia sexual: Cualquier acto de naturaleza sexual forzada por el agresor o no consentida por la mujer, abarcando la imposición, mediante la fuerza o con intimidación, de relaciones sexuales no consentidas, y el abuso sexual, con independencia de que el agresor guarde o no relación conyugal, de pareja, afectiva o de parentesco con la víctima (MSSSI, 2012. p.19 -21).[U2] 

Tal como se ha mencionado, la mujer por ser catalogada según la cultura en la que se vive como débil, tiende a correr el riesgo de ser violentadas de forma sexual y perder en una relación de pareja en donde  se puede dar este tipo de situaciones  generadas por la fuerza,  esto no solo es a través de la exigencia de tener relaciones, también se evidencia que mediante la manipulación e intimidación.

Es común que se presente  uno o alguno de estos tres tipos de violencia  en la relación de pareja, lo cual hace  que la mujer a través de esas vivencias modifique la forma de pensar acerca de lo que es un noviazgo, una relación sexual, respeto entre otras. Es importante resaltar la relevancia que tiene el pensamiento sumiso de la mujer violentada por esto es necesario conocer que se entiende por pensamiento, según  Kantor (en Melgar, 1926), el pensamiento consiste en la manipulación manifiesta e implícita de cosas y situaciones como procesos preliminares frecuentemente dirigidos a prácticamente otras actividades inmediatas. Son anticipatorias o acciones instrumentales que hacen el camino o proveen los detalles para una actividad o ajuste que seguirá en un momento apropiado.

Las representaciones sociales según Moscovici

La representación social es una modalidad particular del conocimiento porque su función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los individuos. La representación es un corpus organizado de conocimientos y una de las actividades psíquicas gracias a las cuales los hombres hacen inteligible la realidad física y social, se integran en un grupo o en una relación cotidiana de Intercambios, liberan los poderes de su imaginación. (Moscovici, 2002).

Lo anterior básicamente es la construcción del conocimiento por medio del ambiente, lo cual hace accesible conocer y aprender acerca de lo desconocido, llegándose a convertir en lo llamado como el sentido común, el cual es un conocimiento colectivo que intenta explicar lo que sucede en la vida cotidiana. Es necesario conocer las representaciones sociales para poder llevar a cabo una intervención ya que esta permite conocer la información  de contexto, como las costumbres, tradiciones,  valores, visión del mundo, realidad social y significados que se le otorga a los diferentes objetos sociales, entre otros. Además, la representación social permite conocer cómo el individuo construye un nuevo pensamiento social a través de su medio ambiente como lo son los medios de comunicación que son los generadores de información acerca de lo que sucede alrededor, la comunicación, la interacción simbólica entre otras.

Por otra parte, una creencia es el sentimiento de certeza sobre el significado de algo. Es una afirmación personal se considera verdadera. Las creencias, que en muchos casos son subconscientes, afectan a la percepción que se tiene  de uno mismo, de los demás y de las cosas y situaciones que nos rodean  (Zor, s.f).  Las creencias juegan un papel importante en todo el proceso de  la construcción de dichos pensamientos de las jóvenes porque la cultura  trasmite esas creencias desde el momento en que se nace pues desde bebés se está abierto a nuevos conocimientos que la familia se encargan de recalcar y llevar presente dependiendo de la cultura en la cual se encuentre. Por ejemplo  en algunos  países la mujer  culturalmente hablando es  sumisa o tiene que utilizar un tipos de ropa, no trabajaba porque las costumbres lo impiden  o el hombre es machista y no permite que la mujer se desenvuelta en el contexto laboral. Si eso sucede, bajo otras miradas de la vida, laborar hiere el ego del hombre.

Pensamiento distorsionado

Colina (1994) afirma que:

La distorsión cognitiva se refiere a errores lógicos en la forma de pensar basados en los esquemas y supuesto cognitivos. Así mismo, las distorsiones cognitivas o creencias irracionales actúan como un lente borroso, a través del cual el sujeto deforma o distorsiona la realidad (p. 16).  

Colina (1994), expone que:

Los esquemas son conceptos irracionales, rígidos, primitivos y potentes de naturaleza disfuncional, que se incorporan a la matriz de estructura cognitiva, siendo activados debido a una situación de estrés, ansiedad, pérdidas, situaciones traumáticas, cambios bioquímicos, entre otros; pudiendo mantenerse latente durante largos periodos de la vida.

En este mismo orden se puede establecer una relación entre los esquemas y la distorsión cognitiva, ya que los esquemas por ser conceptos irracionales, rígidos y absolutistas de naturaleza disfuncional crean errores cognitivos debido a que las interpretaciones que hace el sujeto de sí mismo o del mundo se guían por elementos organizados que forman sus estructura mental. (p. 22)

Permanencia  y aceptación  a  la violencia

Walker (1989) afirma que:

Parece que una mayor permanencia en una relación violenta puede estar relacionada con haber vivido más experiencias de indefensión en la infancia. Las relaciones de violencia llevan a las víctimas a la depresión. Una mujer constantemente lastimada, sin perspectivas, y que ha acabado por creer que su vida no tiene alternativas, caerá en un estado depresivo que la paralizará aún más para tomar acciones, y percibirá su capacidad para escapar de la relación como nula (p. 53).

Walker (1989) dice al respecto: “Las mujeres golpeadas no intentan dejar la situación de maltrato, incluso cuando pueda parecer a un observador externo que es posible escapar, porque no pueden predecir su propia seguridad; creen que nada de los que ellas o cualquier otra persona haga puede alterar sus terribles circunstancias”(p.53).

Método

Según el objeto de estudio la investigación es  de tipo cuantitativo, Cerda (1993) considera que  este tipo de indagación  permite la enumeración y la medición, que son consideradas como condición necesaria. La medición debe ser sometida a los criterios de confiabilidad y de validez, permite el uso de las matemáticas y todas aquellas entidades que operan en torno a ella, también, busca reproducir numéricamente las relaciones que se dan entre los objetos y los fenómenos.   

Esta investigación está soportada por el paradigma empírico-analítico ya que esta trata de la recolección directa de datos fácticos y según Zayas (2003) solo reconoce como único conocimiento válido aquel que sea fáctico, mensurable, observable y comprobable, por lo que su medio para estudiar la realidad siempre apunta a la construcción de leyes naturales y a la predicción.

El alcance de esta investigación es de tipo descriptivo, que busca especificar las propiedades, características y los perfiles de personas, grupos, comunidades o cualquier otro fenómeno que sea sometido a análisis (Dankhe, 1986  en Hernández, Collado & Baptista, 2010).

En cuanto a la temporalidad se implementará una investigación transversal puesto que los diseños de investigación transaccional o transversal recolectan datos en un solo momento, en un tiempo único (Liu, 2008 y Tucker, 2004 en  Hernández, Collado & Baptista, 2010). Su propósito es describir variables y analizar su incidencia e interrelación en un momento dado.

Lo que refiere al método de investigación, es de tipo pre experimental puesto que este hace referencia al diseño de un solo grupo cuyo grado de control es mínimo. Generalmente es útil como un primer acercamiento al problema de investigación en la realidad.

Instrumento

El instrumento para la recolección de datos necesarios para la investigación fue el Inventario de Pensamientos Distorsionados sobre la Mujer y el Uso de la Violencia (IPDMUV; Echeburúa y Fernández-Montalvo, 1998).

Inicialmente esta prueba estaba compuesta por 29 ítems,  los primeros 13 haciendo referencia al rol y autoconcepto de la mujer, los últimos 16 refiriéndose a la validación de la violencia como método de solución de conflictos o problemas. Luego de una serie de estudios realizados sobre la dimensionalidad de la versión inicial del IPDMUV, utilizando los programas FACTOR (Lorenzo-Seva y Ferrando, 2006) y LISREL (Jöreskog y Sörbom, 1996) y de igual forma aplicando un Análisis Factorial Exploratorio (AFE), la versión final de este inventario quedó conformada por 21 ítems.

Esta prueba como se mencionó anteriormente consta de 21 ítems que permiten identificar pensamientos distorsionados en mujeres que son o que han sido víctimas de violencia de pareja. Se divide en dos dimensiones, la primera hace referencia del auto concepto de la mujer y consta de los primeros 12 ítems del inventario, la segunda consta de los últimos 9 ítems haciendo referencia a las creencias que se tiene sobre el uso de violencia como manera aceptable para resolver situaciones.

La encuesta está dividida en dos posibles respuestas, las cuales son falso  y verdadero, teniendo en cuenta como puntuación cada respuesta afirmativa.  El rango de esta prueba oscila entre  0 y 21 puntos (1 punto por cada ítem), entre más alta sea la puntuación, mayor es el número de distorsiones cognitivas de las mujeres que han sido violentadas.

Teniendo en cuenta el instrumento los criterios de inclusión para ser aplicado este inventario a la población aleatoria son:

  • Mujeres que hayan sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja
  • Mujeres que sean mayores  de 19 años.
  • Mujeres que pertenezcan al barrio Las Trinitarias de la ciudad de Barranquilla.

De igual modo se deben tener en cuenta los criterios de exclusión para tener una objetividad y validez al momento de la aplicación del instrumento, estos principios son:

  • Mujeres menores de edad.
  • Personas del género masculino.
  • Mujeres que no pertenezcan al barrio Las Trinitarias
  • Mujeres que no hayan sido violentadas por su pareja.

Participantes

Los sujetos participantes serán mujeres, por lo tanto, la muestra será de tipo o probabilística, es decir de forma aleatoria y de forma simple. “En las muestras no probabilísticas, la elección de los elementos no depende de la probabilidad, sino de causas relacionadas con las características de la investigación o los propósitos del investigador” (Johnson, 2014, Hernández-Sampieri et al., 2013 y Battaglia, 2008) ya que la elección dependerá de los criterios mencionados, lo cual debe tener la población como características y poder participar en el estudio de la investigación.

Procedimiento

Teniendo en cuenta lo establecido anteriormente el procedimiento para la recolección de datos será de esta forma:

Se realiza la selección de la muestra según los criterios de la investigación, seguido de esto, se les explicará acerca del estudio que se les realizará y se firmará  el consentimiento informado, posteriormente se  aplicará el instrumento seleccionado (Inventario de Pensamientos Distorsionados sobre la Mujer y el Uso de la Violencia), por  último se procesará la información recolectada y la validación de la misma  y de esta forma se  elaborará un informe con los resultados y el aporte a la investigación.

 Análisis de resultados

En este apartado se muestran los resultados obtenidos en la investigación correspondiente a los objetivos planteados anteriormente, los cuales buscaban  describir los pensamientos distorsionados en las mujeres violentadas por parte de sus parejas en el barrio Las Trinitarias en la ciudad de Barranquilla.


Cuadro N°2

Dimensión ítems verdadero falso
Auto-concepto de la mujer   1 al 12 127 124
Uso de violencia como medio viable para la solución de problema. 13 al 21 95 94

Discusión

Según el análisis realizado en base a las respuestas dadas por las 21 mujeres que participaron en la muestra, se marcaron  222 respuestas como verdaderas y 219 como falsas. Es necesario recordar que el planteamiento inicial dado por Echeburúa y Fernández – Montalvo (1998) “indica que a mayores respuestas afirmativas, mayores distorsiones de pensamiento existe”.

Posterior a esto se busca medir las respuestas de la primera dimensión (ítems 1-12), obteniendo un resultado de 127 respuestas como verdaderas y 124 como falsas, teniendo en cuenta que esta dimensión hace referencia al auto concepto de la mujer, se puede notar que persiste una distorsión de pensamiento leve, donde Colina (1994) afirma que:

La distorsión cognitiva se refiere a errores lógicos en la forma de pensar basados en  los esquemas y supuesto cognitivos. Así mismo, las distorsiones cognitivas o creencias irracionales actúan como un lente borroso, a través del cual el sujeto de forma o distorsiona la realidad. (p. 16)

Lo anterior se  apoya la teoría de Echeburúa sobre los pensamientos distorsionados donde los sujetos evaluados buscan esquivar la respuesta del instrumento aplicado, mediante mecanismos básicos como la selección de la información y la influencia social donde se reflejó una puntuación 127 total de respuestas  ‘verdadero’ en la dimensión del autoconcepto de la mujer frente a las experiencias vividas con sus parejas o ex parejas.

De igual forma,  se midieron las respuestas de la segunda dimensión (ítems 13-21), obteniendo un resultado de 95 respuestas como verdaderas y 94 como falsas (Ver Cuadro No. 2) refiriéndose  al uso de violencia como medio viable para la solución de problema.  Aunque existe una diferencia de 3 puntos a nivel de resultados generales, 3 puntos de diferencia en los ítems del 1-12 y una diferencia de 1 punto en los ítems del 13-21, se puede ver que sí se logra percibir la existencia de  un pensamiento distorsionado  sobre el trato que se debe dar en la relación de pareja, también se puede notar que aunque muchas mujeres son conscientes de que esto no es un trato aceptable, siguen con su pareja y no denuncian.

Teniendo en cuenta el ítem número 12, en donde afirma que el hecho de que las mujeres no denuncien cuando están siendo maltratadas es con el fin de proteger a su pareja, se observa como de las 21 mujeres que realizaron esta encuesta, 16 de estas respondieron de manera afirmativa, deduciendo que las mujeres buscan maneras para no perjudicar a sus parejas o ex parejas. En el siguiente diagrama realizado por la Revista de Psico didáctica, 2017, 22(1), 1–8, se puede identificar 4 factores, Misoginia, Culpabilización, Minimización y Aceptación. Dentro del factor de aceptación se puede notar el ítem N° 12 de del IPDMUV-R, confirmando así uno de los factores del pensamiento distorsionados en donde la mujer víctima de maltrato a pesar de saber que la violencia no es un medio de resolución de conflictos llega a aceptar no solo a su agresor sino la situación en la cual vive.

L.Walwer (1989) dice al respecto: “las mujeres  golpeadas no intentan dejar la situación de maltrato, incluso cuando pueda aparecer a un observador externo que es imposible escapar, porque no pueden predecir su propia seguridad; creen que nada de los que ellas o cualquier otra persona que haga puede alterar sus terribles circunstancias”. (p. 53)  El autor hace referencia a las situaciones a las que se encuentran las víctimas y que aunque para las personas externas parece que estas no buscan los medios para solventar dichos problemas, si no que más bien están aferradas a la aceptación haciendo hincapié en que ya no pueden sufrir daños mayores a los ya sucedidos.

Conclusiones

Luego de someter los resultados obtenidos en el inventario de pensamientos distorsionados sobre la mujer y el uso de la violencia (IPMD) analizados por medio de una escala tipo Likert, con la finalidad de dar respuesta a los objetivos ya planteados en la página décima de dicho proyecto.

En  primer lugar y  dando respuesta al objetivo general de la investigación, se determina que en la muestra poblacional evaluada existe la presencia de distorsiones cognitivas hacia la violencia de la mujer en la relación de pareja; sin embargo,  a partir de las clasificaciones que derivan las puntuaciones obtenidas, estas distorsiones pueden  considerarse en el auto-concepto el cual puntuó un total de 127 en las respuestas verdaderas lo que arrojó que las creencias irracionales actúan como un lente borroso ante las situaciones o experiencias de las mujeres víctimas, mientras que la segunda dimensión puntuó con 95 como total de respuestas verdaderas confirmando así uno de los factores del pensamiento distorsionados en donde la mujer víctima de maltrato a pesar de saber que la violencia no es un medio de resolución de conflictos,  llega a aceptar no solo a su agresor sino la situación en la cual vive.

Finalmente, dentro de los aspectos con más aceptación por parte de las participantes fue el ítem N° 12 en donde afirma que el hecho de que las mujeres no denuncien cuando están siendo maltratadas es con el fin de proteger a su pareja, se observa cómo de las 21 mujeres que realizaron esta encuesta, 16 de estas respondieron de manera afirmativa. De igual forma, dicho ítem se encuentra dentro de la dimensión N° 1 del instrumento aplicado.

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Autor:
Elaine De la Hoz , Wendy de la Ossa, Leslie Romero, Laura Páez, Anais Porto
Universidad de la Costa
Barranquilla, Colombia



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