Recursos de Psicología y Educación

Procesos y habilidades cognitivas requeridas en la lectura en pantalla

Publicado: Jun 12, 14 │ Categorías: Artículos, Artículos Educación2 Comentarios
  • María Amelia Hirigoyen
    Ph.D en psicología
    Universidad Nacional de Río Cuarto
    Río Cuarto, Argentina

    Luciana Lorena Calderón
    Magíster en investigación educativa
    Universidad Nacional de Río Cuarto / CONICET
    Río Cuarto, Argentina



Resumen

En el presente trabajo se intenta dar cuenta de que la sociedad del conocimiento ha impuesto, junto con el advenimiento de las tecnologías de la comunicación e información (TICS), un nuevo modo de vincularse con el conocimiento y una forma diferente de posicionarse ante el aprendizaje.
Los avances vertiginosos de la tecnología también están requiriendo un nuevo lector, un ciudadano que posea las habilidades y el potencial para relacionarse con los diversos soportes digitales en los que la información circula.
A modo de conclusión, se propone que en este nuevo contexto y para afrontar los continuos cambios que los rápidos avances científicos imponen en todos los órdenes de nuestra vida, los ciudadanos nos vemos obligados a construir las nuevas competencias personales, sociales y profesionales que son necesarias y hasta imprescindibles para el desempeño en la sociedad actual.

Palabras clave: Educación; Tics; enseñanza; aprendizaje; habilidades cognitivas; lectura

 

Tecnologías de la información y de la comunicación, lectura y procesos de enseñanza-aprendizaje

Es de suponer que el avance de los medios tecnológicos también ha alcanzado el ámbito educativo. Las nuevas generaciones de estudiantes están cada vez más familiarizadas con ellos, especialmente con la computadora y los diversos programas que les permiten comunicarse y conseguir información de la más variada naturaleza.

En la sociedad actual, la era digital ofrece múltiples y diversas opciones a quien se ubique frente a un monitor, por ello, especialmente, en el caso de los usuarios jóvenes -sean o no estudiantes-, es necesario un desarrollo de la capacidad para utilizarla y no dejarse absorber por esta avalancha de datos. Es necesario saber seleccionar, comprender, integrar y asimilar la información adecuada, según las necesidades e intereses de cada persona, cada momento, cada propósito, de manera de poder cumplir con los fines académicos, en el caso de los alumnos, para que logren la construcción de nuevos conocimientos.

En este marco, ante las TICS y en relación con los procesos de enseñanza y aprendizaje, será necesario poseer conocimientos básicos, tales como: la posibilidad de localizar la información a través de dichas tecnologías, poder llevar a cabo una valoración reflexiva y crítica; capacidad para la comunicación de la información y los conocimientos a través de herramientas TICS. De lo que se trata, es de formar a un ciudadano autónomo, reflexivo y responsable en cuanto al uso y trabajo con la información.

Al hablar de las competencias necesarias requeridas para la lectura en pantalla y de manera general para el uso de las TICS, un aporte relevante lo es el propuesto por Pere Marqués (2009), quien propone una clasificación sobre los conocimientos necesarios en la alfabetización digital. Ellas son:

– Conocimiento de los sistemas informáticos (Hardware, redes, software): Hace referencia a conocer los elementos básicos del ordenador y sus funciones. Conectar los periféricos básicos del ordenador (impresora, ratón, etc.) y realizar su mantenimiento (papel y tinta de la impresora); conocer el proceso correcto de inicio y apagado de un ordenador e instalar programas (siguiendo las instrucciones de la pantalla o el manual).

– Uso del sistema operativo: Es decir, conocer la terminología básica del sistema operativo (archivo, carpeta, programa, etc.). Guardar y recuperar la información en el ordenador y en diferentes soportes (pen drive, disco duro); organizar adecuadamente la información mediante archivos y carpetas; realizar actividades básicas de mantenimiento del sistema (antivirus, copias de seguridad, eliminar información innecesaria); conocer distintos programas de utilidades (compresión de archivos, visualizadores de documentos, etc.), y saber utilizar recursos compartidos en una red (impresora, disco).

– Búsqueda y selección de información a través de Internet: El autor, en este caso, propone que se dispongan de criterios para evaluar la fiabilidad de la información que se encuentra.

-Un uso básico de los navegadores: Navegar por Internet (almacenar, recuperar, e imprimir información); Utilizar los buscadores para localizar información específica en Internet y tener claro el objetivo de búsqueda y navegar en itinerarios relevantes para el trabajo que se desea realizar; es decir, con una meta determinada.

– Comunicación interpersonal y trabajo colaborativo en redes: Se trata de conocer las normas de cortesía y corrección en la comunicación por la red; enviar y recibir mensajes de correo electrónico, organizar la libreta de direcciones y saber adjuntar archivos y usar responsablemente las TICS como medio de comunicación interpersonal en grupos (mediante chats, foros, etc.).

– Procesamiento de textos: En este caso el autor menciona lo siguiente: conocer la terminología básica sobre editores de texto (formato de letra, párrafo, márgenes, otros); utilizar las funciones básicas de un procesador de textos (redactar documentos, almacenarlos e imprimirlos); estructurar internamente los documentos (copiar, cortar y enganchar); dar formato a un texto (tipos de letra, márgenes, etc.); insertar imágenes y otros elementos gráficos; utilizar los correctores ortográficos para asegurar la corrección ortográfica y conocer el uso del teclado.

-Tratamiento de la imagen: Es decir, utilizar las funciones básicas de un editor gráfico (hacer dibujos y gráficos sencillos, almacenar e imprimir el trabajo).

– Utilización de la hoja de cálculo: Este punto hace mención a conocer la terminología básica sobre hojas de cálculo (filas, columnas, celdas, datos y fórmulas); utilizar las funciones básicas de una hoja de cálculo (hacer cálculos sencillos, ajustar el formato, almacenar e imprimir, entre otras).

– Uso de bases de datos: Tiene que ver con saber qué es y para qué sirve una base de datos; consultarlas e introducir nuevos datos en las mismas a través de un formulario.

– Entretenimiento y aprendizaje: En este caso se hace referencia a controlar el tiempo que se dedica al entretenimiento con las TICS y su poder de adicción; conocer las múltiples fuentes de formación e información que proporciona Internet (bibliotecas, cursos, materiales formativos, prensa) y utilizar la información de ayuda que proporcionan los manuales y programas.

– Actitudes generales ante las TICS: Alude a una serie de actitudes que se deberían poseer ante las nuevas tecnologías. Se trata de: desarrollar una actitud abierta y crítica en cuanto a contenidos, entretenimiento, etc.; estar predispuesto al aprendizaje continuo y a la actualización permanente; evitar el acceso a información conflictiva y/o ilegal y actuar con prudencia en las nuevas tecnologías (procedencia de mensajes, archivos críticos).

Los autores que investigan en esta línea del aprendizaje a través de TICS sostienen que quienes no puedan adquirir estas competencias consideradas básicas para operar frente a una pantalla, serán consideradas analfabetas y estarán en desventaja para desenvolverse en sociedad.

Estrategias de lectura y de comprensión en pantalla

Según Solé (1992, en Bustillos y Ortíz Návar, 2005), se pueden obtener conocimientos si se observa, experimenta o lee, pero la lectura se constituye en el principal instrumento de estudio.

En este sentido reflexionamos que, como lo plantean los autores, leer no es -como muchas veces se piensa-, reproducir de manera pasiva los estímulos presentes en la pantalla o en un libro, sino que es interactuar con los recursos personales cuando se captan y asimilan los datos, para de esta manera comprender el conocimiento. Fernández (2003, en Bustillos y Ortíz Návar, 2005), agrega que saber leer no es solamente saber leer bien, sino que toma relevancia el proceso de comprensión de lo leído.

Aquí adquiere importancia el tener en cuenta lo expuesto por Bustillos y Ortiz Návar (2005), referido a que son numerosas las características del texto que pueden afectar la comprensión del mismo. Algunas de ellas son: tamaño y tipo de letra, longitud de las líneas, los márgenes, el arreglo de las columnas, etc.

Osoro Iturbe (2006) y Gutiérrez Valencia (2006), señalan que la lectura en pantalla resulta menos comprensiva que la lectura en papel, siendo así habituales los errores de comprensión. Además otra cuestión que puede adquirir importancia en la comprensión de la lectura en pantalla, es el hecho de que algunas situaciones de la misma rompen con los hábitos culturales de lectura. Al respecto, Millán (2009) indica que tal es el caso del e-book, en el que conviven variados y muy distintos libros.

Es por este motivo que resulta verdaderamente importante la formación de lectores activos, que tengan la capacidad de comprensión y de análisis, y que de esta manera la lectura sea una práctica no solamente escolar, sino que la puedan trasladar hacia su vida habitual, cotidiana. Para ello, como también lo menciona Osoro Iturbe (2006), es necesario que las personas estén alfabetizadas y tengan el hábito de la lectura.

Además, en caso de realizar lecturas desde Internet, es importante que los lectores sepan dónde hacer clic para encontrar la información que necesitan, debido a que en Internet aparecen inmensos volúmenes de información, pero no toda ella es relevante. En igual sentido, en numerosos casos debido a la gran cantidad de información, el lector que no ha construido una actitud crítica para/con la lectura tiende a formarse ciertos vicios lectores tales como: realizar una lectura veloz, superficial, no comprensiva, que disminuyen la comprensión y la capacidad de interpretación.

Es por ello que, continuando con Osoro Iturbe (2006), se puede decir que la escuela juega un papel fundamental en la formación lectora de los estudiantes.

Los profesores tienen un rol relevante en la capacitación de sus alumnos para que estos aprendan a desempeñarse con libertad crítica, eficacia y satisfacción en el manejo de las lecturas digitales. Es importante que este tipo de educación se asuma desde la etapa de educación infantil. En este sentido, consideramos que debe estar contemplada la formación de profesores y alumnos en el manejo de las tecnologías avanzadas, para que de esta manera puedan interactuar adecuadamente con las mismas, y para que posteriormente los alumnos puedan realizar una lectura en pantalla, que sea enriquecedora y significativa para ellos.

Las nuevas prácticas de lectura digital hacen que los estudiantes se enfrenten con textos polifónicos, es decir con numerosos significados, en lo formal y en lo conceptual. Como bien lo señala Osoro Iturbe (2006), hasta ahora los alumnos estaban familiarizados con aquellos libros de lenguaje textual y gráfico, pero los nuevos libros digitales van más allá, ya que integran elementos multimedia tales como sonido, video, etc., motivo por el que para su comprensión se necesitan nuevas habilidades y nuevos instrumentos operativos.

Es por todo lo expuesto con anterioridad, que coincidimos con el autor cuando plantea que resulta realmente relevante que se articulen en los currículum básicos, programas para lograr que los estudiantes puedan formarse dos tipos de competencias que están muy vinculadas entre sí, estas son: las competencias de manejo de la información y las competencias ciudadanas. Los profesores tienen que formar a sus alumnos para que estos sean capaces de buscar, seleccionar, criticar, reflexionar sobre la información que han extraído de los distintos medios y fuentes; para que de esta manera puedan construir aprendizajes objetivos y de manera autónoma. Al respecto, reflexionamos que adquiere un papel central la guía de los docentes en esta construcción, para que de este modo los alumnos se conviertan en ciudadanos bien formados que puedan desempeñar un papel activo en la sociedad democrática de la que forman parte. De esta manera podrán: formarse puntos de vistas respecto de la información que leen y comunicarlos; proponer alternativas y soluciones positivas; defender sus derechos; negociar y estar alertas ante las injusticias. Lo que los llevará a una real comprensión de lo leído.

Al propiciar en los alumnos una actitud crítica y reflexiva para con los textos que leen, estos podrán hipotetizar acerca de lo que tratará el texto a partir de lectura de títulos, reconocer la información que necesitan, identificar y localizar aquellas fuentes de información adecuadas, saber cómo localizan la información necesaria dentro de las fuentes, evaluar la calidad de la información que han buscado, organizarla y usarla de manera efectiva.

Para que los alumnos sepan a qué información atender -lo que facilitará la comprensión del contenido a abordar-, es necesario que los docentes los orienten. Dichas orientaciones pueden ser primordiales para que: definan el tema o área sobre la que tienen que investigar; aprendan a seleccionar; sepan qué palabras claves que expresen el concepto a buscar deben poner en los buscadores; puedan elaborar una estrategia de búsqueda que integre distintas fuentes; entiendan las formas en que las fuentes están organizadas; sean capaces de analizar los datos recolectados valorando la calidad, validez y pertinencia de la información; puedan convertir la información en conocimiento; puedan evaluar el producto elaborado, así como el proceso de investigación de la información que se llevó a cabo.

Es importante que los alumnos sean capaces de navegar de manera exitosa por la numerosa información que se ofrece en Internet. Es por este motivo que es necesario afrontar la alfabetización digital a través de la que se dotará a los jóvenes de habilidades y de pensamiento crítico, tales como identificar conceptos claves, establecer conexiones entre distintas ideas, realizar preguntas pertinentes, elaborar respuestas oportunas y comprensibles.

Es por lo planteado, que pensamos que resulta necesario que se dejen de transmitir meros conocimientos estancos y acabados a los alumnos. Es primordial que se trabaje con los mismos a partir de una serie de estrategias para que sean los educandos quienes lleguen a la conclusión de cuál es la información que necesitan (dependiendo de la tarea propuesta), para que de esta manera se sientan totalmente comprometidos en la resolución del problema informacional.

Aquí se habrá podido ver, tal como lo afirma Millán (2009), que la lectura no es solamente el hecho de ver al texto con los ojos, sino que implica numerosas cuestiones, como las abordadas con anterioridad.

Continuando con la lectura en la pantalla, y considerando los aportes de Peronard (2007), se puede decir que Internet puede ser una herramienta útil de aprendizaje, siempre y cuando se les brinde espacio a los estudiantes para que ellos puedan auto-organizarlo y seguir sus propias metas de aprendizaje. Contrariamente, si se utilizan la lectura en la pantalla para que los alumnos respondan a determinadas preguntas específicas o para que aprendan material propuesto por los profesores, no se estarán propiciando lo espacios de auto-organización de aprendizajes y de una buena comprensión.

Ventajas y desventajas de la lectura en pantalla, desde el punto de vista de los usuarios

Pere Marques (2009), al intentar conocer acerca de las ventajas y desventajas que implica la lectura en pantalla, compara entre la lectura en soporte digital y la tradicional forma de leer mediante un libro en la mano. Al respecto señala que mientras que a los libros los sostenemos y hojeamos con nuestras manos, los materiales digitales se manifiestan en una pantalla y pueden estar en variados soportes que manipulamos con periféricos como teclados, ratones, lápices electrónicos, pantallas táctiles. Aquí se podrá ver que no es lo mismo leer y escribir documentos con una estructura secuencial, que leer y escribir documentos con una estructura hipertextual que pueden combinar fácilmente los textos alfanuméricos con múltiples imágenes, vídeos o sonidos digitalizados.

Considerada esta realidad, según los aportes ofrecidos por Cabero Almenara (2007), se distinguen las siguientes ventajas de la lectura en pantalla: aumentan la posibilidad de instrucción; el manejo de las variables tiempo y espacio es más flexible para el lector; adaptación de la información a las necesidades del alumno; facilidad de acceder a distintos tipos de lectura; flexibilidad para la interacción con códigos distintos, etc.

Gutiérrez Valencia (2006), por su parte, agrega que la lectura electrónica tiene ciertas ventajas y bondades. Aquellas personas que están a favor de la lectura electrónica en las pantallas de la computadora reconocen la ventaja referida a que el lector tiene el poder de des-estructurar y re-estructurar a su gusto conjuntos textuales originales, interviniendo en los contenidos, realizando modificaciones en los mismos, re-escribiéndolos. De esta manera, los medios electrónicos les ofrecen a los nuevos lectores (ciber-lectores) del siglo XXI, la oportunidad de realizar variadas operaciones en uno o más textos digitales, dado que pueden realizarles sus índices, anotarlos, editarlos, desplazarlos, entre otras muchas opciones. Otra ventaja que Gutiérrez Valencia (2006) reconoce en los textos electrónicos, es la referida al hecho de posibilitar su ubicación y lectura, sin importar su lugar de origen. Debido a esta oportunidad, los lectores pueden bajar textos de la red y seleccionar lo que quieren leer, desde la comodidad de sus casas o lugares de trabajo.

De este modo, la digitalización posibilita la comunicación de textos a distancia, aboliendo la barrera entre el lugar del texto y el lugar del lector. Conjuntamente las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación asociadas a Internet brindan múltiples ventajas en lo referido a la potencia de información y comunicación y a la velocidad de acceso a la información. Además, el autor distingue otra serie de ventajas, tales como el 93 % de la información que se realiza a nivel mundial está disponible en formato electrónico. En este sentido, la información puede ser almacenada en un microchip, se puede buscar inmediatamente sin importar el lugar de origen, ni la hora. Además, e-reading, posibilita el hecho de combinar texto, imagen, sonido. Existen formatos de textos nuevos, tales como hipertexto, hipermedia, entre otros.

Osoro Iturbe (2006), distingue otras ventajas: en algunas ocasiones la hipermedia permite solicitar al ordenador la función de presentar la información, a manera de esquema o gráfico en tres dimensiones o mediante animaciones o vídeos. En la lectura en pantalla el lector puede presentar el texto según sus necesidades y gustos.

Conjuntamente a estas ventajas, se les suman nuevas exigencias, dado que exige el desarrollo de nuevas habilidades, nuevos propósitos para la lectura, nuevas maneras de interactuar con la información, lo que puede causar confusión en las personas que están acostumbradas a extraer significados solamente de impresos convencionales. Otras de las exigencias con las que se enfrenta el ciber-lector son las referidas a capacidades para buscar, establecer conexiones entre los recursos desde muchas y distintas perspectivas, la habilidad para manejar numerosas bases de datos, capacidad para asociar, navegar, buscar, seleccionar y añadir información.

Los textos electrónicos, hipertexto o hipermedia requieren nuevas maneras de pensar, nuevas capacidades y habilidades de lectura, nuevos tipos de conocimientos y dominar ciertas estrategias para utilizarlos de una manera óptima.

En cuanto a las desventajas surgidas a partir de la lectura en la pantalla, según los aportes de Cabero Almenara (2007), se distinguen las siguientes: no acceso por parte de todas las personas; riesgo de exclusión social y conjuntamente creación de nuevas desigualdades (ello, dado que la lectura en la pantalla suele depender de conexión a Internet y de poseer una computadora o algún aparato digital que permita la lectura); la seguridad y privacidad de la acción formativa; falta de formación de algunos profesores para su utilidad. En algunos casos, también se poseen escasos conocimientos respecto de su utilización didáctica y se suele utilizar la lectura en pantalla centrándose únicamente desde un modelo tradicional. A su vez, la lectura sobre la pantalla de la computadora produce gran nivel de cansancio, se puede acceder a información no fidedigna y se corre el riesgo de perder privacidad ya que las acciones que realizamos en el ciberespacio quedan registradas por los proveedores de servicios de Internet, pudiendo ser interceptadas por personas con fines no beneficiosos.

Osoro Iturbe (2006) distingue otras desventajas que se hallan en la lectura en la pantalla, tales como el gran volumen de información disponible en Internet puede abrumar a aquellas personas que solamente están habituadas a leer textos impresos. En otras situaciones suele suceder que aquellos usuarios que están familiarizados con el uso de Internet y que lo utilizan cotidianamente no leen mucho, además advierten que la lectura en la pantalla da lugar a errores de comprensión.

Otras desventajas de la lectura en pantalla más vinculadas con cuestiones de salud de la persona son las siguientes: desde un documento publicado por unidad de gestión de riesgos, Universidad Nacional de San Luis (2009), se destaca que los principales problemas que están más asociados a la lectura en pantalla son la fatiga visual, los trastornos musculo-esqueléticos y la fatiga mental.

La gran parte de estos problemas pueden evitarse si se toman las medidas de prevención necesaria, y si se tiene la información y formación adecuada.

Muchos problemas visuales en ocasiones tienen que ver con las limitaciones de las pantallas de visualización o también con la incorrecta manera de usar estos dispositivos. La pobre definición de la imagen, los parpadeos y los reflejos pueden incrementar la fatiga visual, preferentemente si la tarea de lectura en la pantalla se realiza durante muchas horas.

Los trastornos musco-esqueléticos asociados con la lectura en la pantalla, suelen estar vinculados, entre otras cosas, con mantenimiento de posturas estáticas prolongadas, malas posturas, movimientos repetitivos de las manos debido al uso del teclado y del mouse.

La fatiga mental puede deberse a los problemas generados en manejar las aplicaciones informáticas o programas de ordenador, presiones continuas de tiempos, no tener pausas, etc.
Es por lo mencionado con anterioridad que es importante conocer algunas medidas preventivas. Dado que no es el objeto de este trabajo tratar acerca de las cuestiones de seguridad mencionadas, se abordarán las consideradas más importantes.

Según el documento presentado por la Universidad Nacional de San Luis (2009), las medidas preventivas se pueden clasificar en tres tipos:

1. Aquellas medidas dirigidas a utilizar pantallas o anteojos, a partir de los que no se produzcan reflejos ni deslumbramientos, etc.

2. Realizar periódicamente pausas en la lectura, para evitar la fatiga y respetar el propio ritmo de trabajo.

3. Facilitar información necesaria para utilizar de manera correcta la máquina electrónica con la que se trabaja, y formar básicamente en los tipos de riesgos existentes y la manera de prevenirlos.

Ante todo debemos aclarar que en las posibilidades y limitaciones que brindan las nuevas tecnologías, específicamente en lo referido a la lectura en la pantalla, se vinculan con la concepción o perspectiva construida respecto de dichos avances.

Por un lado, es posible ver opiniones que plantean la dicotomía entre el libro tradicional y la lectura digital. Por otro lado, están quienes sostienen o aceptan estos importantes avances con resignación, como algo inexorable que hará desaparecer el libro tradicional. Finalmente existe una postura, con la que adherimos, que intenta integrar o articular estas culturas de lo escrito, promoviendo la indagación, la exploración acerca de lo que la nueva tecnología propone y no estableciendo previamente juicios negativos.

Quienes se adhieren con esta postura, advierten que este nuevo contexto requiere una labor de deconstrucción de prácticas, hábitos y costumbres que tienen que ver con las formas adquiridas de lectoescritura, con la posibilidad de considerar otro soporte alternativo para la información, como así también otra manera de acceder y apropiarse de ella.

Consideraciones finales

Cuando se lee en la pantalla se realiza un proceso cognitivo diferente que cuando se lee en el papel. Es por este motivo que consideramos que para que la lectura realizada en la pantalla sea significativa, es importante que los alumnos construyan las competencias básicas para poder trabajar frente a una pantalla, y que los docentes que los guían en este proceso estén formados para realizar un empleo adecuado de las herramientas informáticas.

Ahora bien, desde una perspectiva psicopedagógica, consideramos que es necesario trabajar primeramente mediante lectura en papel utilizando estrategias de lectura y de comprensión, para luego trabajar con la lectura en la pantalla. Es decir, trabajar de una manera mediante la que interactúen la lectura en el papel y la lectura en la pantalla. Además, creemos que es importante considerar la relevancia que adquieren los distractores presentes en las páginas de Internet, lo que puede perturbar la comprensión de la lectura en la pantalla. Es por este motivo que creemos importante trabajar a partir de estrategias mediante las que se puedan controlar dichos distractores. En este sentido se puede trabajar con los alumnos en lo referido a evaluar aquella información que es accesoria, de la que es relevante para atender a la tarea que se está realizando.

También, resulta necesario que se les dé un espacio a los estudiantes para que sean ellos los que a partir de un tema de investigación, puedan elegir qué información quieren utilizar para abordar dicho tema, qué información consideran importante y qué accesoria para atender a la temática, qué preguntas les harían al texto, qué respuestas harían a dichas preguntas, entre otras. Los alumnos entre sí pueden plantear una guía de preguntas en función de la lectura de determinados artículos seleccionados por ellos, y luego entre sí corregirse las respuestas. Ello, para que puedan ir desarrollando una actitud crítica, reflexiva y sus propias perspectivas. Igualmente, consideramos que para que lo planteado con anterioridad se realice de una manera crítica, reflexiva y comprensiva se necesita siempre de la orientación de los docentes. Además, en caso de darles el espacio a los alumnos para trabajar de un modo más autónomo, es importante que el docente les oriente para que trabajen con el texto, de manera constructiva, y no de modo superficial (por ejemplo, copiando respuestas literales extraídas del texto).

Para finalizar, se puede decir que realizar lectura en pantalla también puede constituir una experiencia formativa, enriquecedora y significativa para los alumnos, siempre que se le otorgue un espacio a los mismos para que puedan ser lectores autónomos, y de esta manera puedan hacer de la lectura una práctica cotidiana y no solamente una práctica escolar, lo que constituye un verdadero desafío.

 

Referencias

 

Bustillos, J.; Ortiz, Návar, L. B. (2005). “Velocidad, comprensión y memoria de la lectura cuando se presentan textos tanto en electrónico como en papel y diferentes formatos (HTML, PDF y WORD)”. Memorias del VII Congreso Internacional del 3 al 5 de noviembre de 2005 de Ergonomía. Universidad Autónoma de Nuevo León.

Cabero Almenara, J. (2007). Nuevas tecnologías aplicadas a la educación. MC Graw Hill Education: Latinoamérica.

Fainholc, B. (2004). “Investigación: la lectura crítica en Internet: Desarrollo de habilidades y metodología para su práctica”. RIED v. 7: 1/2, 2004, pp. 41-64.

Gutiérrez Valencia. (2006). “E-reading, la nueva revolución de la lectura: del texto impreso al ciber-texto”. Revista digital universitaria. Volumen 7. Número 5.

Marqués, P. (2000). “Nueva Cultura, nuevas competencias para los ciudadanos. La alfabetización digital. Roles de los estudiantes hoy”. Departamento de Pedagogía aplicada, Facultad de Educación.

Marqués, P. (2009). “Aportaciones sobre el documento puente: Competencia digital”. Departamento de Pedagogía aplicada, Facultad de Educación.

Millán, J. A. (2002). Introducción. En Millán, J. A. (coord.). La lectura en España. Informe 2002. Madrid:Federación de Gremio de editores de España. Extraído el 10 de noviembre de 2009 de: http://jamillan.com/infolec.htm

Millán, J. A. (09 de abril de 2009). Leer sin papel. El país. Madrid,España.Extraído el 10 de octubre de 2012 de         : http://elpais.com/diario/2009/04/09/opinion/1239228013_850215.html

Osoro Iturbe. K. (2006). “El lector moderno y la lectura en el futuro”. Proyecto de lectura para centros escolares. España. Extraído el 10 de agosto de 2013 de: http://www.plec.es/documentos.php?id_documento=150&id_seccion=8&nivel=Bachillerato#3

Peronard, M. (2007). “Lectura en papel y en pantalla de computador”. Revista Signos, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile, 40 (63) 179-195.

Universidad Nacional de San Luis (2009). Documento publicado por unidad de gestiónde riesgos: norma general. Instrucción básica para el trabajador usuario depantallas de visualización de datos. Extraído el 12 de noviembre de 2013 de: www.ugr.unsl.edu.ar/normas/USO%20DE%20PC.doc

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    Para citar este artículo:
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    Hirigoyen, M.A, Calderón, L.L.(2014, 12 de junio). Procesos y habilidades cognitivas requeridas en la lectura en pantalla. PsicoPediaHoy, 16(3). Disponible en: http://psicopediahoy.com/dprocesos-habilidades-cognitivas-lectura-pantalla ____________________________________________________

2 Comentarios a: Procesos y habilidades cognitivas requeridas en la lectura en pantalla

  1. Sandra N. Guerrero dice:

    Muchas gracias excelente articulo para estos dias

  2. milagritos villanueva palomares dice:

    Muchas Gracias por el articulo que en verdad ayuda a considerar aspectos relevantes a la hora de reealizar una trabajo.

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