Recursos de Psicología y Educación

Representación cognitiva de la diabetes mellitus en adultos no diagnosticados

Publicado: Feb 8, 05 │ Categorías: Artículos3 Comentarios
  • Estela Pérez Vargas
    Facultad de Estudios Superiores Iztacala - UNAM
    Ciudad de México - México

    Samuel Bautista Peña
    Alejandro Bazaldúa Bonilla

    Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM
    México

Estudio descriptivo de las representaciones cognitivas de la DM en 160 adultos no diagnosticados, empleando cuestionario de seis preguntas cerradas y abiertas para identificar creencias sobre las causas, síntomas, consecuencias, suposiciones de controlabilidad y sistemas de estereotipos ante el padecimiento.

RESUMEN

Ante la necesidad de trabajar en la prevención de la Diabetes Mellitus en población no diagnosticada, que complemente los estudios realizados en población diagnosticada, se realizó el presente estudio en población abierta de la Ciudad de México, para conocer su representación cognitiva de la Diabetes Mellitus. Se estudiaron 160 adultos no diagnosticados como diabéticos, acompañantes de pacientes de un hospital general para población abierta de la Ciudad de México, empleando un cuestionario de seis preguntas cerradas y abiertas para identificar las creencias sobre las causas, síntomas, consecuencias y suposiciones de controlabilidad ante el padecimiento. Se usó una muestra no aleatoria que incluyó a personas que declaraban no ser diabéticos y aceptaban participar en el estudio de manera voluntaria. La diabetes fue atribuida principalmente a la herencia, la mala alimentación y factores emocionales como sustos y corajes, considerándose un padecimiento muy severo, ya que es peligrosa y puede llevar a la muerte. La representación causal de tipo popular (susto, coraje) se acompañó de representaciones derivadas del modelo médico, lo cual muestra el carácter sincrético de las representaciones en la muestra estudiada.

El riesgo personal de padecer la diabetes se atribuyó a la presencia real de síntomas, a conductas de riesgo, a la herencia, a aspectos emocionales y a creencias que no pueden explicar. Los síntomas que los entrevistados relacionan con la diabetes son en su mayoría propios del padecimiento, aunque algunos de los síntomas mencionados son propios de la hipertensión, lo cual indica un conocimiento poco preciso y que se origina en la experiencia personal del entrevistado. Las creencias positivas hacia el control del padecimiento fueron las más frecuentes por lo que podemos calificar de optimista la representación de controlabilidad.

Introducción

El incremento actual de las enfermedades previsibles y su relación con complicaciones severas y altos índices de mortalidad, como es el caso de la Diabetes Mellitus (DM), requiere mantener saludable a la población en lugar de tratarla una vez que ha enfermado, ya sea evitando el padecimiento o retrasando su momento de inicio, por medio de la adquisición de conductas saludables y modificación de conductas de riesgo (obesidad, sedentarismo, calidad y cantidad de alimentos, estrés, etc.), orientadas a disminuir factores de riesgo y promover estilos de vida saludables. En México, la DM ocupa actualmente el primer lugar de mortalidad (Conapo, 2002) y se ha reportado que entre 30% y 70% de las personas que padecen DM tipo 2, no se saben diabéticas e incluso desconocen que sus síntomas se relacionan con la DM (Lerman, 1998), debido a diversos factores, algunos inherentes al propio padecimiento y otros a aspectos subjetivos relacionados con las creencias, conocimientos y emociones asociados a la enfermedad. El desarrollo gradual del padecimiento dificulta su identificación en las fases inicial o “prediabética” y en la de hiperglucemia asintomática (Sierra y Mendivil, 2005). En los estados previos a la enfermedad (intolerancia a la glucosa y Alteración de la glucosa en ayuno) se presentan cifras de glucosa plasmática que, si bien no alcanzan los valores sugestivos del padecimiento, han rebasado las cifras de glucosa sanguínea consideradas “normales” e índices de un adecuado funcionamiento metabólico, sin embargo, no se les considera como entidades clínicas sino como condiciones de riesgo para el desarrollo de la DM (Pérez Pastén, 2003), ante las que es necesario efectuar los cambios apropiados en los planes de alimentación, de ejercicio y actividad física, control del peso corporal (WHO,1999), además de generar y mantener conductas preventivas de revisión médica y detección del nivel de glucosa en sangre, al menos una vez al año en personas mayores de 20 años (PNS, 2001); en la hiperglucemia asintomática el enfermo desarrolla complicaciones microvasculares varios años antes de presentarse los síntomas francos de la diabetes o de que se le diagnostique clínicamente como diabético (Eastman, Cowie y Harris, 1997).

En México, la Secretaría de Salud reportó para el año 2000 (Sispa, 2000) cifras nacionales bajas en el uso de los servicios de detección de DM (4,  770, 881), en comparación con la detección de hipertensión arterial (8, 162, 033), lo cual señala falta de conducta preventiva en la población sin seguridad social.

Por lo cual, el estudio de los factores subjetivos, de tipo cognitivo, emocional y conductual, relacionados con el reconocimiento individual de que se tienen factores de riesgo para el padecimiento, que se está en una fase inicial o incluso que ya se tiene el padecimiento, fundamentará el planteamiento de estrategias educativas que favorezcan la presentación de conductas preventivas. Sin embargo, tratar la DM cuando el individuo ya la tiene es más costoso, en sentido financiero y humano, que demorarla o prevenir su inicio, por lo cual, es esencial que se contemple también a la población sin diagnóstico de diabetes, cuya historia de atención médica, conocimientos y creencias hacia el padecimiento muy probablemente serán diferentes. Dichos hallazgos serán útiles en el diseño de intervenciones dirigidas a reducir el peso de la DM en la población (Coronado, Thompson, Tejeda y Godina, 2004).

Diversos autores han destacado la importancia de identificar el modelo explicativo de la diabetes, el cual muestra el vínculo entre creencias y conductas dirigidas al padecimiento. Es un modelo personal de creencias que ayuda a explicar las representaciones cognitivas o esquemas de enfermedad, que se forman a partir del conocimiento e interpretación de la misma. El esquema que se posee, guía el proceso de obtención de información y las acciones preventivas y de manejo de la enfermedad (Leventhal, 1983; Kleinman, 1988), es decir, influye en el estado de salud a través de mecanismos como el desajuste personal a la enfermedad o la desmovilización de conductas de salud. “Los modelos explicativos son usualmente una combinación de conocimiento tácito y conciente y son particularmente adecuados para explorar las creencias y percepciones sobre enfermedades comunes como la diabetes” (Arcury, Skelly, Gesler y Dougherty, 2004, pp 2184), su estudio es importante en padecimientos de síntomas ambiguos como la diabetes, que requieren que enfermos aún no diagnosticados elaboren inferencias para definirse como víctimas potenciales. La representación de la enfermedad se compone de creencias de identidad, causa, severidad, consecuencias, suposiciones de temporalidad, controlabilidad, cura y pronóstico, así como las emociones que genera, entre otros.

Diversos estudios han investigado el modelo personal de creencias y prácticas hacia la diabetes, con la intención de identificar los modelos explicativos que comparten grupos de individuos con diagnóstico de DM tipo 1 ó 2, residentes en el noroeste de México, latinos que residen en Estados Unidos, en México, Guatemala y euro americanos, adolescentes y adultos. Sólo algunos estudios reportaron que sus informantes habían recibido atención en algún sistema médico. Las percepciones de la DM fueron descritas empleando los constructos de causas, naturaleza, síntomas, tratamiento, severidad, curso, curso futuro, y significancia o impacto en la vida social. Los componentes del modelo explicativo de la diabetes tuvieron elementos de perspectivas populares y científicas, así como la síntesis de ambos sistemas; la naturaleza del padecimiento fue calificada como biomédica, psicosocial y producto de la experiencia. Las atribuciones causales de la enfermedad fueron principalmente: emociones fuertes como un susto, un disgusto (coraje) intenso, tristeza y depresión; la herencia genética (Garza, Calderón, Salinas, Núñez y Villarreal, 2003), la historia familiar, dieta con alto contenido de grasas y azúcar, poco ejercicio (Coronado, Thompson, Tejeda y Godina, 2004) y trauma físico (Hunt, en Arcury, et al. 2004). Las creencias sobre el tratamiento incluyeron modalidades herbolaria (uso del nopal y aloe) y biomédica (seguir las recomendaciones del doctor en cuanto a dieta, ejercicio, evaluación de glucosa, medicamentos orales o insulina) (Jezewski y Poss, 2002, Glasgow, Hampson, Strycker y Ruggiero, 1997). Los síntomas se relacionaron con las complicaciones del padecimiento, por ejemplo, con problemas visuales, además con fatiga, dolor de cabeza, sed y orinar en exceso. El significado de gravedad de la DM la planteó DM como un riesgo para la vida, con complicaciones y una vida corta (Alcocer, 2000). El impacto para la vida se calificó como cambios en la vida, en el ejercicio y en la espontaneidad, en la fatiga y el humor (Chesla, Skaff, Mullan y Fisher, 2000); las creencias sobre la significación social, destacaron la importancia del apoyo familiar y el aconsejar a otros sobre el padecimiento (Jezewski y Poss, 2002).

Weller, et al. (1999) y Arcury, Skelly, Gesler y Dougherty (2004) son los únicos estudios que incluyen participantes sin diagnóstico de diabetes. Arcury et al. encontraron en 40 latinos con DM, que el padecimiento fue ampliamente conocido, aunque hubo variabilidad en sus modelos. Particularmente, los hombres jóvenes no tenían modelos explicativos, ya que habían oído de la DM y sabían que era una enfermedad seria, pero era tan poco lo que sabían, que no desarrollaron una explicación de ella. La mayoría tenía modelos fragmentados ya que conocían sólo un aspecto del padecimiento. No hubo un modelo común de causa y muchos dijeron no conocer sus causas; las causas mencionadas fueron muy inconsistentes, siendo el susto y las emociones fuertes, positivas o negativas, las más frecuentes, seguidas de una dieta no saludable y comer muchos dulces. El sobrepeso, como factor causal, produjo respuestas con muchas dudas. Los síntomas más comunes de la DM fueron identificados correctamente, pero otros (fatiga, debilidad, dolor de cabeza, mareo, palidez) se atribuyeron a la pérdida de peso y no a la DM. Algunos de los síntomas mencionados fueron aquellos que los informantes han podido observar en la gente, como tristeza, enojo, malos sentimientos, depresión y daño al cuerpo. La creencia de que es una enfermedad seria, comparable al cáncer, que puede ser controlada pero no curada presentó gran consenso. Los más jóvenes mencionaron que si la DM se diagnostica y trata apropiadamente puede ser curada, además de que tuvieron muy pocos conocimientos de sus efectos a largo plazo.

Al comparar los resultados de este estudio y los que incluyeron a individuos con diagnóstico de DM, los conocimientos y creencias sobre el padecimiento fueron similares. También se encontró correspondencia en la importancia atribuida a la herencia, dieta, consumo de dulces y estilo de vida, el susto o emoción fuerte, como factores causales de la DM. Sin embargo, hay diferencias que ocultan serias confusiones, por ejemplo, al hablar de la importancia de la dieta, se hace referencia principalmente a “una dieta pobre” más que a una dieta balanceada, también hubo inseguridad acerca de si la dieta es causa o consecuencia de la diabetes; en los estados emotivos, además del susto, se incluyeron emociones positivas o negativas; no se creyó en la importancia del sobrepeso como causa de la DM por la creencia contradictoria de que la pérdida excesiva de peso y volverse flaco son síntomas de diabetes. Las consecuencias sociales mencionadas son dejar de “ser normal” por tener una dieta diferente, estar fatigados, no poder participar en los trabajos y actividades recreativas de los demás y sufrir problemas emocionales. El trauma físico y la falta de ejercicio reportados en otros estudios, no fueron mencionados por estos participantes. Los autores concluyen que se observa un modelo explicativo subyacente en las creencias de los latinos, independientemente de los diversos países de origen o historias de migración.

Weller et al. (1999) estudiaron las creencias sobre causas, síntomas y tratamiento de la DM y la heterogeneidad de las mismas en grupos de cuatro comunidades latinas, residentes en Estados Unidos, México y Guatemala, sin diagnóstico de DM. Se encontraron creencias homogéneas en los grupos estudiados, que concordaron con la descripción biomédica. Se observó que a mayor aculturación, nivel de escolaridad y prevalencia de DM, hubo un mayor conocimiento del padecimiento. En general, las creencias culturales sobre DM concordaron con el modelo biomédico, y las variaciones que se encontraron se relacionan más con las creencias diferentes que con el conocimiento y experiencia con la enfermedad.

Los programas de prevención de la DM para personas no diagnosticadas que empleen información derivada de modelos explicativos obtenidos a partir de las creencias de individuos diabéticos podrían dar lugar a contenidos educativos inapropiados (Arcury, Skelly, Gesler y Dougherty, 2004), por lo que es necesario seguir desarrollando el conocimiento de las representaciones cognitivas de la DM en personas no diagnosticadas como diabéticas, en comunidades urbanas que carecen de servicios de seguridad social.

Método

Se realizó un estudio descriptivo de las representaciones cognitivas de la DM en 160 adultos no diagnosticados, acompañantes de pacientes de un hospital general para población abierta de la Ciudad de México, empleando un cuestionario de seis preguntas cerradas y abiertas para identificar las creencias sobre las causas, síntomas, consecuencias, suposiciones de controlabilidad y sistemas de estereotipos ante el padecimiento. Se empleó una muestra no aleatoria que incluyó a personas que declaraban no ser diabéticos y aceptaban participar voluntariamente en el estudio. El cuestionario se aplicó mediante entrevista a cada participante, en un consultorio del hospital. Como expresión de la representación cognitiva de la DM, los entrevistados manifestaron sus creencias personales, haciendo múltiples menciones de modo espontáneo ante cada pregunta, anotándose todas para su codificación posterior.

Resultados

– Participaron en el estudio 44 (27.5%) hombres y 116 (72.5%) mujeres, con edad promedio de 38.28 años ± 12.33.

– El ingreso familiar mensual promedio reportado fue de $3,017.20 ± $2,265.23, moda de $2,000, mínimo de $400 y máximo de $15,000

– Las actividades reportadas fueron: el hogar (45%), el comercio (15.6%) y otros oficios (11.3%).

– El 10.8% manifestó haber recibido diagnóstico de “prediabetes” o diabetes gestacional, pero al invitarlos a participar en el estudio, se calificaron a sí mismos como no diabéticos.

Representación causal de la diabetes

Las creencias causales se identificaron pidiendo al informante que mencionara los motivos por los que hay familias con o sin diabéticos. Los factores mencionados con mayor frecuencia por los entrevistados como aquellos que distinguen a las familias con diabéticos de las familias sin diabéticos, fueron los hereditarios citados por 103 de 159 informantes, malos hábitos alimenticios (57 menciones) y carácter, corajes y sustos (41 menciones)

Tabla 1
Representación causal del riesgo personal ante uno de 5 padecimientos

Se solicitó a los voluntarios que organizaran cinco padecimientos, del mayor al menor riesgo percibido y que al final mencionaran sus motivos para asignar a uno de los padecimientos el mayor riesgo percibido de padecerlo (enfermedad del corazón, diabetes, úlcera gástrica cáncer y SIDA).

Los motivos a los que atribuyeron el mayor riesgo en una de las cinco enfermedades fueron principalmente: padecer síntomas o indicios de la enfermedad (70 menciones en 160 personas), tener conducta de riesgo o falta de prevención (41 menciones), por antecedentes familiares (28 menciones), sólo por creerlo (20 menciones) y por factores emocionales o de carácter (15 menciones).

Tabla 2
Representación sobre síntomas de la diabetes

diabetes mellitus

Las creencias sobre síntomas de la diabetes se plantearon al voluntario como “molestias”, observándose mayor número de menciones para el malestar mucha sed (81 menciones de 160 entrevistados), somnolencia y cansancio (61 menciones), orinar muy seguido (47 menciones). visión borrosa (46 menciones) y pérdida de peso (41 menciones).

Tabla 3
Representación sobre las consecuencias de la diabetes

Tabla 4
La creencia sobre la muerte como una de las consecuencias de la diabetes fue considerada por 147 de 160 entrevistados

La suposición de que la diabetes es fácil de controlar fue negativa en 67 de los entrevistados, en tanto que 51 consideraron que es controlable y 33 que algunas veces, por lo que 84 (52.5%) de las menciones tienen que ver con la suposición de controlabidad.

Tabla 5
 Suposición de controlabilidad de la diabetes

La mayoría de los entrevistados (85%) coincidió en que la diabetes es peligrosa.

Tabla 6
Creencia de severidad de la diabetes

Conclusión

Las respuestas obtenidas, aunque fueron muy variadas, mostraron una tendencia a la homogeneidad, agrupándose la mayoría en pocas opciones de respuestas, lo cual sugiere gran coincidencia en la representación cognitiva del padecimiento en la muestra entrevistada.

La diabetes fue atribuida, principalmente, a la herencia, la mala alimentación y factores emocionales como sustos y corajes, considerándose un padecimiento muy severo, ya que puede llevar a la muerte. La representación causal de tipo popular (susto-coraje) se acompañó de representaciones derivadas del modelo médico, lo cual indica el carácter sincrético de las representaciones en la muestra estudiada.

El riesgo personal de padecer una entre varias enfermedades se atribuyó a la presencia real de síntomas, a conductas de riesgo, a la herencia, a aspectos emocionales y a creencias que no pueden explicar. La representación de las causas del riesgo personal, se relacionó con la presencia objetiva de molestias, síntomas o indicios reales en los entrevistados.

Los síntomas que las personas relacionaron con la diabetes son en, su mayoría, propios del padecimiento, como sed, cansancio, orinar seguido, hambre, problemas de la vista, pérdida de peso, la cicatrización deficiente. Algunos de los síntomas citados son propios de la hipertensión, lo cual indica un conocimiento poco preciso y que se origina en la experiencia personal del entrevistado, ya que la DM y la hipertensión comúnmente se presentan juntos. Complicaciones como los problemas visuales fueron calificadas como síntomas.

Las opiniones sobre la facilidad para controlar la DM se dividieron, siendo la creencia de que la diabetes es una enfermedad difícil de controlar la que mostró mayor frecuencia, sin embargo, si sumamos las opciones de que es fácil de controlar y que algunas veces es fácil, la creencia positiva hacia el control del padecimiento es la más frecuente, por lo que podríamos calificar de optimista a la representación de controlabilidad. Esta visión optimista podría estar participando en la dificultad que tiene la población no diagnosticada para comprometerse en conductas preventivas.

Referencias

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    Para citar este artículo:
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    Pérez, E., Bautista, S. & Bazaldúa, A. (2005, 8 de febrero ). Representación cognitiva de la diabetes mellitus en adultos no diagnosticados. PsicoPediaHoy, 7(1). Disponible en: http://psicopediahoy.com/representacion-cognitiva-diabetes/
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3 Comentarios a: Representación cognitiva de la diabetes mellitus en adultos no diagnosticados

  1. Adriana Patricia Almazan Ferretiz dice:

    He leido el artículocon mucha atención. Muchas gracias al autor por su investigación y a todos quienes participaron en ella. Me parece muy justa la participación social para comprender mejor a los pacientes. Socialmente esta investigacion es un nuevo aporte a la ciencia.

  2. María Fernanda Mandujano dice:

    No me queda claro cuáles serían los factores de riesgo y protectores de esta problemática, sobretodo psicológicos. Aparte de esto, considero que es un my buen artículo.

  3. danehira garcia dice:

    Me pareció muy completo este trabajo. Felicidades al autor.

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