Recursos de Psicología y Educación

Consideraciones sobre el uso de las TICS en la formación de estudiantes universitarios

Publicado: Oct 10, 10 │ Categorías: ArtículosSin Comentarios
  • Yamila Roque Doval
    Universidad Central
    Villa Clara, Cuba

    Roberto Rodríguez González
    Universidad Central «Marta Abreu de Las Villas»
    Santa Clara, Cuba



Se analiza el creciente papel de las TICs y su uso en la formación de los estudiantes universitarios. El abordaje teórico conceptual, se enfoca en aspectos psicopedagógicos para la elaboración de estrategias de trabajo que posibiliten la obtención de objetivos.

RESUMEN

Basados en las experiencias de trabajo, presentamos consideraciones sobre el tema en cuestión, tomando en cuenta el creciente papel de las TICs en las diferentes esferas de actuación del hombre, en particular en lo referido a su uso en la formación de los estudiantes universitarios.

El abordaje teórico conceptual, se centra en la importancia de brindar el espacio necesario a aspectos psicopedagógicos que permitan la elaboración de adecuadas estrategias de trabajo, que posibiliten la obtención de los objetivos esperados.

Introducción

Los hombres trabajan juntos, entran a miles en las fábricas y oficinas,  llegan en coches particulares, en trenes subterráneos, en autobuses, en tranvías; trabajan juntos a un ritmo que señalan los expertos, con métodos que formulan los expertos, ni con demasiada rapidez, ni con demasiada lentitud, pero juntos: cada uno forma parte del todo. Por la tarde la corriente fluye en sentido inverso: todos leen los mismos periódicos, escuchan la radio, ven películas, las mismas para los que están en la cumbre que para los que están en el primer peldaño de la escala, para el inteligente que para el estúpido, para el educado que para el ineducado. Producen, consumen, gozan juntos, acordes, sin suscitar problemas. Ese es el ritmo de su vida” (Fromm,  1974).

El diagnóstico, que Fromm realizó de la sociedad “contemporánea” hace medio siglo, teniendo como telón de fondo la sociedad norteamericana, no parece muy lejano de las realidades que cada vez más observamos cotidianamente en las urbes de las naciones latinoamericanas.

Al releer el análisis de Marcuse sobre la ideología de la sociedad “industrial avanzada”, que destaca como uno de sus rasgos centrales a la unidimensionalidad en tanto reducción del individuo a engranaje y represión de lo lúdico, de lo crítico y de lo erótico en favor de lo instrumental, dice que “quizás la más clara evidencia pueda obtenerse mirando simplemente la televisión o escuchando la radio durante una hora consecutiva un par de días sin apagarlos durante los comerciales y cambiando de vez en cuando de estación”, (Marcuse, H., 1969) en ello se encuentra correspondencia con los actuales contextos socioculturales de nuestros países.

Estamos ante un referente inevitable para ponderar y comprender los fenómenos sociales que en todos los planos vivimos: la globalización. La referencia obedece no a una elección teórica, sino a la presencia indiscutible de acciones y consecuencias relacionadas con múltiples aspectos en lo social y lo cotidiano.

Algunas voces auguran el triunfo del orden global en todos los terrenos y en todos los rincones. Con desaliento, anuncian la pavimentación de la cultura por la avalancha de las industrias culturales y la homogeneización de formas de vida, suponiendo que habrá de penetrar todos los aspectos y resquicios de lo social y de lo cotidiano.

En realidad, y por fortuna, las cosas no son así de sencillas, la vida y la sociedad son mucho más ricas y complejas. La globalización desata respuestas, implica rupturas, choques y genera reconstrucciones de las formas de concebir, imaginar y actuar (concepciones, afectividades, costumbres, imágenes, valores y prácticas concretas).  En ellas se reivindican y expresan la diversidad de imaginarios simbólicos de los muchos individuos y grupos sociales, sus particulares identidades (por razones étnicas, de género, etarias, de clase social, de raigambre local y regional, etc.). Y todo ello, además de trabajo, política, organización social es cultura;mejor aún, son culturas.

A medios como la televisión, el cine, la radio a través de los que han venido actuando las industrias culturales desde hace tiempo, hoy se suman las nuevas tecnologías de información TICs, (computación, multimedia,redes telemáticas y las diferentes formas que aparecen con celeridad). Estos nuevos medios tienen múltiples aplicaciones, al punto que es difícil hoy pensar en las más diversas actividades, individuales y colectivas, sin su concurso: las transacciones económicas en las bolsas de valores y en el cajero automático, la producción de bienes y servicios, el control del tráfico citadino, y mil y un aspectos más del acontecer de todos los días. Por su creciente presencia en actividades cotidianas, en la vida social, por las características con que presentan sus contenidos (integración de lenguajes escrito, gráfico, sonoro, imagen, ensamblaje de movimientos veloces en sucesiones de segundos), por la velocidad en la comunicación y su capacidad para almacenar y transportar información, sin duda inciden también en la re-configuración de las culturas e identidades.

Desarrollo

Históricamente la sociedad ha requerido de un ciudadano capaz de pensar, lo que se hace aún más necesario en un mundo como el actual, cada vez más globalizado, caracterizado, además, por la dinámica de las relaciones humanas, la rapidez en la aplicación de los nuevos conocimientos y la elevación a gran escala del volumen de estos últimos.

Este planteamiento es un reto para la escuela, institución llamada a afrontar científicamente la necesidad de formar un hombre capacitado para resolver los problemas que le impone la realidad.

Es de vital importancia que las universidades usen sus recursos en TICs para la formación de sus educandos de forma racional y efectiva,permitiendo a los académicos y estudiantes desarrollar el proceso de aprendizaje apoyado en las diferentes ofertas de las tecnologías y el cómputo, para el fomento de la aproximación a sus diferentes usos y para generar estrategias de gestión de la información y el conocimiento, sin dejar de considerar los diferentes dominios del conocimiento. Es necesario que al uso de las TICs en educación se aproximen, cada vez más, las apuestas teóricas que desde la psicología se han generado para favorecer los procesos de aprendizaje. Las posibilidades de aprovechar estos espacios como licitadores para el desarrollo de habilidades de autoaprendizaje, de interacción para compartir información y de convivencia mediada estas tecnologías.

Para vincular adecuadamente las TICs a la educación, se requiere del diseño de estrategias apoyadas en principios psicológicos y pedagógicos de construcción del conocimiento, que se centren en enseñar los fundamentos, las bases y que al mismo tiempo generen una actitud de exploración, búsqueda constante, preparación y sobre todo relación con los temas curriculares y extracurriculares. De esta manera, se busca  que los educandos deriven sus áreas de especialización en ciertos elementos de mayor demanda en sus propias áreas de desempeño o en dominios específicos de conocimiento, favoreciendo la interacción entre los diferentes miembros de una comunidad educativa, para así, poner todos los “saberes” a disposición de todos.

Son crecientes las investigaciones relacionadas con el uso de la TICs con fines educacionales. Llama especial atención el énfasis existente en el estudio de la interactividad particularmente desde entornos educativos, referida a distintos fines, paquetes y formatos de aprendizaje.

En este marco, los especialistas en pedagogía comienzan a reconocer que, gracias a estas innovaciones, las TICs, se están convirtiendo en un “instrumento” que facilita el aprendizaje, en razón de que parecen más adaptadas a la educación que las tecnologías anteriores (libros, radio, filminas y televisión), resultando igual o incluso más fácil su empleo, además, posee capacidades de comunicación. El problema o foco de atención son los métodos y enfoques para su mejor aprovechamiento.  En general, se han realizado pocas investigaciones rigurosas que demuestren claramente que los alumnos asimilan un mayor volumen de conocimientos que en los procedimientos pedagógicos habituales, aparte de aprender a utilizar las nuevas tecnologías con distintos objetivos, aunque quizás este último aprendizaje es el que está resultando cada vez más útil en la vida cotidiana fuera de la escuela.

¿Existirá un tiempo en que se enseñe menos y donde se aprenda más; un tiempo en que las máquinas se conviertan en “herramientas para aprender”. Un tiempo, no de individuos solitarios interactuando con máquinas, sino un tiempo de solidaridad e intercambio, un tiempo en el que mediante la investigación y la creatividad encontremos nuevas rutas en busca del conocimiento en la era de la globalización?

En los últimos años la educación a “distancia tecnológica” ha pasado en muy poco tiempo de ser considerada una modalidad educativa de “segunda fila” a ser muy valorada por todos los sistemas y niveles educativos.

Estos retos para la Educación Superior están matizados, por las conciencias políticas que cada país posee sobre el tema tratado, por tanto, al referirse a la investigación y aplicación de las TICs resulta necesario contextualizarlo, apareciendo diferencias sustanciales entre los países del denominado primer mundo y los que se encuentran en vías de desarrollo. Encontramos investigaciones de alto alcance en Estados Unidos, Inglaterra, España y en Latinoamérica en países como Colombia, Argentina, Costa Rica, México, y Cuba los cuales  han dado importantes pasos en la investigación de la temática. En Cuba destacan centros como el Instituto Superior Politécnico de la Habana, el Instituto Superior Pedagógico de Holguín y la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, entre otros.

Es aceptado en el ámbito mundial que las TICs resultan de insuperable valor educacional, pero también coinciden los investigadores del tema en que el uso indebido de las computadoras y la extrapolación de resultados en áreas no educativas pueden convertirlas en freno para el desarrollo con importantes cuestionamientos en el orden ético, cultural e identitario.

¿Cómo aplicar las TICs en la enseñanza? ¿Qué software utilizar? Son algunos interrogantes que los investigadores intentan responder, esta investigación pretende analizar de forma racional la conveniencia de utilizar las TICs en el proceso de enseñanza de la carrera de psicología, partiendo del perfil del profesional, el análisis del currículo, las características de la facultad (alumnos, profesores, funciones a cumplir, etc.) adecuación de las TICs  a las disciplinas que se imparten, considerando los elementos favorables que aportaría el uso de las misma, así como sus limitantes.

En estas propuestas deben  tomarse en consideración las concepciones que debe asumir la Educación Superior (ES) según la declaración mundial sobre ES a partir de la que se definen un conjunto de principios (Tunnermann, 1999) válidos para la educación:

1. La educación deberá de manera efectiva y eficaz, ser capaz de estimular volúmenes cada vez mayores de conocimientos teóricos y técnicos que están en constante evolución, como bases de las competencias del futuro.

2. La educación deberá hallar y definir orientaciones que no permitan que el individuo se enajene con las corrientes de información efímeras, que generalmente invaden el ambiente y ser capaz de identificar un rumbo adecuado de desarrollo individual y colectivo.

3. La educación debe proporcionar los mapas náuticos de un mundo complejo y en constante agitación y al mismo tiempo, la brújula para poder navegar por él.

4. La educación para cumplir con su misión, puede estructurarse en cuatro aprendizajes fundamentales ajustables al transcurso de la vida de cada persona y que son, en cierto sentido, los soportes básicos del conocimiento, estos aprendizajes son:

Aprender a conocer, combinando una cultura general suficientemente amplia con la posibilidad de profundizar los conocimientos en un pequeño número de materias. Lo que supone también: aprender a aprender para poder aprovechar las posibilidades que ofrece la educación a lo largo de toda la vida en aspectos tales como los avances de la ciencia, las nuevas formas de actividad económica y la nueva dinámica social.

Aprender a hacer, no sólo para adquirir una calificación profesional, sino más generalmente, una competencia que prepare al individuo para hacer frente al gran número de situaciones y a trabajar en equipo. También aprender a hacer en el marco de las distintas experiencias sociales o de trabajo que viven un buen número de jóvenes y adolescentes de manera espontánea a causa de su contexto social cultural.

Aprender a vivir juntos, desarrollando la comprensión del otro y la percepción de las formas de interdependencia (su historia, sus tradiciones y su espiritualidad) -realizar proyectos comunes y prepararse para superar los conflictos- cultivando los valores de pluralismo, comprensión mutua y la paz.

Aprender a ser, que contribuya al surgimiento de una personalidad propia sana y fuerte que permita al individuo actuar con autonomía, juicio y responsabilidad personal. Para lograr este fin, es necesario no menospreciar en la educación ninguna de las posibilidades de cada individuo: memoria, razonamiento, sentido estético, capacidad física, aptitudes para comunicar, etc.

La ES en el siglo XXI debe asimilar y transformar, con estilos participativos, el contexto en el cual se inserta, así como contribuir  a formar un hombre emancipado que sea capaz de pensar y crear en una realidad donde cada vez más lo virtual se impone y, por ende, influye en el desarrollo de la personalidad.

Ante esta situación se necesita diversificar la oferta educativa con diferentes modelos y modalidades con relación a la actividad científica y humanista, a la vida social en todos los aspectos, lo cual se imbrica con la creciente informatización de muchos procesos económicos y sociales que acelera la obsolescencia de productos, conocimientos y estructuras de las instituciones, entre ellas las de educación (Vizer,  1994).

Incorporar las TICs a la educación a través de modalidades como educación a distancia o educación virtual es una alternativa útil y valiosa siempre y cuando el centro de la atención se localice en el hombre y su formación y no en las TICs y su desarrollo. Los medios informáticos, al igual que todo tipo de medios son simplemente eso: medios, herramientas, no aseguran por sí mismos aquello que tantas veces se proclama: la emancipación y el bienestar humano.

Es indispensable que la innovación tecnológica se acompañe de la innovación pedagógica. Innovación que no debe ser exclusiva de la educación virtual o a distancia, tanto por razones psicopedagógicas (el desarrollo psicoevolutivo, los procedimientos para la enseñanza y aprendizaje concomitantes, el tipo de contenidos, las mayores o menores posibilidades de virtualización en cuanto a conocimientos y destrezas prácticas, etc.) como por razones contextuales (económicas, técnicas y culturales relacionadas con el acceso y familiaridad con la infraestructura informática) (Bustos, Miranda,. y Tirado, 1998).

La UNESCO (1998), en su informe mundial sobre la educación, señala que los entornos de aprendizaje virtuales constituyen una forma totalmente nueva de tecnología educativa y ofrecen una compleja serie de oportunidades y tareas a las instituciones de enseñanza de todo el mundo, el entorno de aprendizaje virtual lo define como un programa informático interactivo de carácter pedagógico que posee una capacidad de comunicación integrada.

Los entornos de aprendizaje virtuales son, por tanto, una innovación relativamente reciente y fruto de la convergencia de las tecnologías informáticas y de telecomunicaciones que se ha intensificado durante los últimos años.

Los ambientes de aprendizaje son planeados para crear las condiciones pedagógicas y contextuales, donde el conocimiento y sus relaciones con los individuos son el factor principal para formar una “sociedad del conocimiento”. Como innovaciones para el aprendizaje en dicha planeación deben atenderse sus componentes: los asesores, tutores o monitores, los estudiantes, los contenidos y su tratamiento o metodología didáctica y los medios tecnológicos. Por su importancia para la estructuración de la propuesta pedagógica, las características y posibilidades de los nuevos medios tecnológicos son un factor que debe ser especialmente atendido en la planeación (Morales, 1998).

En los sistemas educativos las TICs, desempeñan principalmente tres funciones: la función tradicional de instrumento para que los alumnos adquieran un nivel mínimo de conocimientos informáticos:

– Apoyar y complementar contenidos curriculares
– Medio de interacción entre profesores y alumnos
– Medio de interacción entre los mismos alumnos y entre los propios profesores

La incorporación de medios, por consiguiente, obliga a los usuarios a tener una alfabetización tecnológica (Beynon y MacKay, 1993) lo cual se logra teniendo acceso a lecturas e ideas relacionadas con el uso de la tecnología; adquiriendo un marco de referencia tecnológico amplio que le permita saber por qué está haciendo lo que hace y por qué no hace otras cosas. Es importante que el estudiante y el docente se sientan seguros en su habilidad para apropiarse de la tecnología. Es recomendable que cuando sea posible, reflexionen acerca de su propia experiencia tecnológica, para no caer en la copia de modelos de implementación ajenos.

La alfabetización tecnológica no puede dejar de lado aspectos como el lenguaje, el aprendizaje, el conocimiento y la cultura. En este sentido, ya no será suficiente que los alumnos universitarios sepan leer con sentido para interpretar y apropiarse de los conocimientos, tendrán que llegar con habilidades que les permitan otros modos de relacionarse con las nuevas tecnologías, es decir, en sus empatías cognitivas y  expresivas con ellas, así como también en  nuevos modos de percibir el espacio y el tiempo (Barberá, 2000).

Si bien es cierto que el trabajo en redes genera procesos de interacción y de diálogo entre personas donde la información se resignifica mediante el intercambio de mensajes con otros, no puede olvidarse que el medio por sí mismo no hace de los estudiantes mejores aprendices, su incorporación requiere modelos de uso muy claros de manera que permitan la apropiación de los contenidos presentados.

Disponer de equipos y de aplicaciones no es garantía de utilización, ni de que el uso que se haga sea el óptimo o el más adecuado. Representa para el profesorado un trabajo extra en la planificación y gestión de la enseñanza (Sancho, 1998).  Unido a los medios es importante que a través del aprendizaje virtual se exprese una cosmovisión holística e interdisciplinar que permita aplicar aquellas concepciones psicopedagógicas más novedosas y desarrolladoras.

Se trata entonces de nuevos esquemas donde las TICs constituyen un instrumento básico del trabajo intelectual cotidiano.

Algunas de las potencialidades de carácter pedagógico del uso de TICs con propósitos formativos son:

– Rompe los límites del salón de clase tradicional.

– Revalora en gran medida el texto escrito, la destreza mental y operativa en los procedimientos de tratamiento de la información.

– Convierte a los usuarios en creadores y consumidores de información.

– Desarrolla actividades colaborativas de enseñanza-aprendizaje entre instituciones y con otros actores externos incluyendo los de carácter internacional, se deben realizar adecuaciones o cambios metodológicos, sin dejar de lado la evaluación.

– Promueve criterios y genera habilidades para la discriminación de la información encontrada la cual puede ser muy variada, contradictoria, inadecuada e incluso incomprensible.

– Revalora el papel de los docentes como orientadores y mediadores, actualiza sus destrezas para trabajar en situaciones en que las desigualdades pueden ser muy notorias.

El conocimiento en los medios (Pensa y Sabulsky, 1999), se vincula con la conservación estructurada de un saber; pero, además de almacenar informaciones, se plantea el requerimiento en torno a la posibilidad de aprender, de comprender algo, de interrogar e interpelar por parte de los usuarios. Al respecto, dice Mario Barajas (1995): “La información no es en sí conocimiento; tener acceso a toda información del mundo no garantiza en absoluto desarrollar procesos originales de pensamiento. (…) La promesa que insistentemente se nos hace sobre el acceso global y fácil a grandes volúmenes de información no va a ser garantía de mayor conocimiento, de mayor educación”.

Es por ello que no debemos ver las TICs  como nuevo “objeto mágico” que posibilita mejoras importantes en el entorno y las personas. La falta de conexión o coherencia entre los fines y los medios de enseñanza. La interacción cognitiva y emocional del alumnado con los medios se ha venido a denominar la cognición situada (Sancho, 1998).

El ser humano es sobre todo búsqueda; espacio de construcción de amplias redes interdisciplinarias, entrelazando fragmentos de un todo, reuniendo lo disperso, elaborando en esa búsqueda su mensaje, original y único, que implica lectura de la realidad, interpretación del mundo y construcción de un sistema de códigos, moldeando con el cerebro, más que con las fibras ópticas el mensaje (Branco, 1999).

A modo de conclusión

La preparación de una clase con el uso de las TICs exige del profesor una preparación en temas psicopedagógicos, pues debe tener en cuenta: ¿Cómo mantener la motivación del estudiante? ¿Cómo generar interacciones necesarias para el desarrollo de habilidades grupales? ¿Cómo desarrollar la comunicación escrita y oral? ¿Cómo formar valores? Estas y otras interrogantes, de no ser respondidas adecuadamente por el profesor a través de una continua  evaluación del proceso y los resultados donde el estudiante juegue un papel activo, harían vulnerable la clase, asignatura o disciplina a las críticas y errores que hoy se le realiza a la enseñanza asistida por computadoras.

Formar valores desde lo curricular, aspiración necesaria y presente en el uso de las TICs, implica desarrollar mediante la concepción del binomio cognición-ejercitación, (en el criterio de que los valores hay que aprenderlos ejercitándolos) los siguientes elementos:

– La autoconciencia

– El protagonismo social

– La autenticidad y la plenitud, para lo cual se requiere la ponderación de tres finalidades curriculares que pongan al estudiante en la condición de aprehender los valores:

a.El desarrollo del pensamiento
b.La comunicación
c.La participación

Para acercarse al mundo de las TICs en la enseñanza y plantearse propuestas que transformen los contextos tradicionales es necesario tener en cuenta las ideas principales de la concepción de Vygostky.

– La naturaleza histórico-social del conocimiento humano, más aún, de toda la psiquis del hombre.

– El lugar esencial que ocupa la actividad productiva  en el desarrollo psicológico humano y la mediación de los instrumentos (objetos creados por el propio hombre y en los que él deposita sus capacidades, constituyendo así la cultura y dentro de estos objetos se incluye el lenguaje con sus características particulares).

– Los fenómenos psíquicos (entre ellos el conocimiento) siendo sociales por su origen, no son algo dado de una vez y para siempre, sino que se desarrollan históricamente, en función de las condiciones de vida y actividad social en que el sujeto esté inmerso.

– El desarrollo de las funciones psíquicas se produce en el desarrollo cultural y aparece dos veces, primero en el plano social interpsicológico y después como función intrapsicológica.

– Lo psíquico es una unidad de afecto e intelecto, el hombre actúa como personalidad, como sujeto integral y concreto, a través de sistemas psicológicos.

– La idea del desarrollo potencial  y real de lo psíquico evidenciado en su concepto de zona de desarrollo próximo, siendo esta la base de otra idea importante la educación conduce al desarrollo, no sólo se adapta o favorece al mismo.

El aprendizaje colaborativo requiere destrezas y habilidades sociales de comunicación y negociación necesarias para la organización y desarrollo de las tareas de grupo, que los participantes deben desarrollar para lograr un producto bien diseñado.

Autores como Hiltz y Turoff definen el aprendizaje colaborativo “como un proceso de aprendizaje que enfatiza el grupo o los esfuerzos colaborativos entre profesores y estudiantes. Destaca la participación activa y la interacción tanto de estudiantes como profesores. El conocimiento es visto como un constructo social y por lo tanto el proceso educativo es facilitado por la interacción social en un entorno que facilita la interacción, la evaluación y la cooperación entre iguales” (Hiltz y Turoff ; Urrego,  et al, 2000).

Es indiscutible que el aprendizaje colaborativo ofrece posibilidades como método, mucho más aún si este se asocia a las TICs. Con este tipo de aprendizaje en red se logra salvar el problema axiológico atribuible al aislamiento del sujeto al utilizar las TICs y otros efectos que su inadecuada organización puede ocasionar, incorporar a los miembros de un grupo a solucionar problemas y las respectivas interacciones colaborativas que se establecen, resultan de extremo interés para aquellos que intentamos asumir la teoría sociocultural y aplicarla a las TICs.

Para la instrumentación de propuesta concretas de tomarse en cuenta: ¿Qué se quiere lograr? ¿Qué debe saber y hacer el estudiante? ¿Cómo debe aprender el estudiante? ¿Qué acciones debe ejecutar? ¿Qué función cumple el profesor? ¿Cómo debe hacerlo?

La realización del trabajo de preparación antes señalado permite: valorar las formas más adecuas de instrumentación de las TICs, en un contexto determinado, precisar las necesidades de capacitación de estudiantes y profesores en el uso de las TIC, determinar los software a utilizar y  propiciar las relaciones interpersonales al igual que las interdisciplinarias.

Referencias

Barberà, E. (2000). “Study actions in a virtual university”. Virtual University Journal, 3 (2), p. 31-42.

Barberà, E., (Coord.); Badia, A.; Mominó, J. M. (2001). La incógnita de la Educación a Distancia. Barcelona: ICE UB/Horsori.

Branco Vida Bustamante, Silvia. (1999) “Internet y medios tecnológicos: el ser humano en busca del mensaje” Petrópolis, 6p.

Bustos, S. A; Miranda, D.A. y Tirado, S.F. (1998). Comunidades virtuales de aprendizaje: Estudio preliminar respecto de actitudes y uso de tecnologías de interconexión para la educación superior. Memorias del Congreso General Cómputo 98. Encuentro Cómputo en la educación. México.

Vizer, Eduardo. “Ante el desafío de la cultura tecnológica. El camino de los ‘países subdesarrollados” en Telos .Cuadernos de Comunicación, Tecnología y Sociedad. No. 37. Madrid, 1994.

Fromm, Erich. Psicoanálisis de la sociedad contemporánea. FCE, 10ª. reimpresión, México, 1974. p. 96

Marcuse, Herbert. El hombre unidimensional. Ed. Joaquín Mortiz. 4ª. edición, México, 1969. p. 19

Morales Velázquez, Cesáreo  (1998) “Inteligencia, medios y aprendizaje” en Tecnología y Comunicación Educativas. No. 28, ILCE-México, julio-diciembre, en prensa.

Pensa, Dalmira. Gabriela Sabulsky (1999) “Sobre el uso de los media en los procesos de enseñanza” en Tercer Simposio Internacional de Educación a Distancia: La educación a distancia y el aprendizaje abierto: Aportes para la construcción de un nuevo paradigma educativo. Mayo 19,20 y 21 de 1999. Santa Fe de Bogotá, Colombia.pp.148-162

Sancho Gil, Juana Ma. (1998) “¿El medio es el mensaje o el mensaje es el medio? El caso de las tecnologías de la información y la comunicación” en Revista Pixel-Bit. No. 4 10p.

Tünnermann El material presentado aquí es una transcripción de la teleconferencia ofrecida por el Dr. dentro del ciclo de Teleconferencias Internacionales organizadas por la ANUIES, el ILCE y la Secretaría de Relaciones Exteriores, que se transmitió a través de la red de EDUSAT. Esta interesante teleconferencia se presentó en vivo vía satélite el día 25 de junio en una de las salas de EDUCADIS (Centro de Educación Continua de la Universidad de Sonora).   Esta transcripción es responsabilidad de Rodolfo Peón Aguirre y la maestra Marcela I. Anaya Macotela, julio de 1999

UNESCO (1998). Declaración mundial sobre la educación superior y marco de acción prioritaria para el cambio y el desarrollo de la educación superior. Conferencia Mundial sobre la Educación Superior. (www.unesco.org/education/educprog/wche/declaration_spa.htm)

UNESCO.(1999) “Los docentes, la enseñanza y las nuevas tecnologías” en Informe mundial sobre la educación 1998. Madrid, Santillana/UNESCO pp.78-94

Urrego, I. et al. (2000). Aprendizaje Colaborativo y Cooperativo. Documento de trabajo interno al Proyecto Conexiones.

Vygotsky, L.S. (1979).  Desarrollo de las funciones psíquicas superiores.  Moscú.  Ediciones ACP de la RSFSR.

Vygotsky, L.S. (1995) Pensamiento y Lenguaje. Barcelona, España: Paidos.

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    Para citar este artículo:
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    Roque, Y. & Rodríguez, R. (2010, 10 de octubre ).Consideraciones sobre el uso de las TICS en la formación de estudiantes universitarios. PsicoPediaHoy, 12(13). Disponible en: http://psicopediahoy.com/uso-tics-estudiantes-universitarios/
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